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Asociación de Cáncer de Mama de Tenerife (ÁMATE) llegó a presentar una queja al Defensor del Pueblo por indefensión

Médico con una mujer con cáncer

Crean una nueva técnica mínimamente invasiva para tratar quirúrgicamente el cáncer de mama

Esta técnica se utiliza en pacientes con mutaciones genéticas que requieren cirugía profiláctica uni o bilateral

La ciencia y la medicina continúan caminando de la mano para hacer frente a una de las enfermedades más mortales y desconocidas del mundo: el cáncer. Gracias a esta combinación –junto a la investigación– surgió hace años la cirugía mínimamente invasiva, que ha demostrado su eficacia y precisión en especialidades como la urología, la ginecología y la cirugía digestiva. Ahora, esta técnica ha dado un paso más, y está comenzando a revolucionar el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama.

Las cifras de este 2025 volverán a aumentar. Este año, según la Sociedad Española de Oncología Médica, se diagnosticarán 296.103 nuevos casos de cáncer en España, un 3,29 % más que en 2024. Del total, 37.682 serán de mama, lo que le convierte en la segunda neoplasia maligna más señalada. Esta enfermedad, que además representa una de las principales causas de mortalidad oncológica, plantea importantes desafíos desde el punto de vista médico, así como en el impacto físico y emocional que genera en cada mujer.

En este contexto, la incorporación de la tecnología robótica en procedimientos de mastectomía representa un avance relevante en la cirugía mamaria, al ofrecer una técnica mínimamente invasiva que combina máxima precisión con un menor trauma quirúrgico.

Por su parte, MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten está incorporando esta técnica en su práctica clínica con el objetivo de optimizar los resultados oncológicos, garantizando la extirpación completa y segura del tumor, al mismo tiempo que se busca mejorar la recuperación funcional, minimizar las complicaciones postoperatorias y preservar la calidad de vida de las pacientes, factores esenciales en el manejo integral del cáncer de mama.

Precisión y minimización

A diferencia de la mastectomía tradicional, que implica una incisión visible en el pecho, la cirugía robótica permite realizar la intervención a través de pequeñas incisiones en zonas más discretas, como la axila. Esto no solo evita cicatrices en el tórax, sino que también reduce la agresión a los tejidos, favoreciendo una recuperación más rápida y con menos molestias. El sistema robótico, controlado por el cirujano desde una consola, ofrece visión tridimensional y una precisión superior a la de la cirugía convencional, lo que permite actuar con mayor seguridad en zonas delicadas.

La doctora Gloria Ortega, jefa del Servicio de Cirugía de Mama de MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten explica que la principal ventaja que aporta la cirugía robótica en mama es que se puede realizar «una mastectomía sin incisiones en el tórax», lo que no solo mejora el resultado estético, sino que también reduce «de forma notable» el dolor postoperatorio y las complicaciones.

Al hilo, afirma que la evidencia científica reciente apunta a que esta técnica puede disminuir «las complicaciones postoperatorias», especialmente aquellas relacionadas con la cicatrización y la preservación del complejo areola-pezón, un aspecto fundamental para la reconstrucción y la estética.

Además, la visión tridimensional y aumentada que ofrece el abordaje robótico disminuye el trauma quirúrgico y preserva mejor los tejidos. Así, se minimiza el riesgo de que se produzca necrosis en el pezón o en la piel circundante, lo que contribuye a mejorar los resultados desde el punto de vista estético, asegurando el control oncológico de la enfermedad.

Principales beneficiadas de la cirugía

Por su parte, no todas las pacientes con cáncer de mama pueden beneficiarse de esta técnica, ya que su aplicación dependerá de características específicas relacionadas con la anatomía y el tipo de intervención requerida. De esta manera, esta técnica está dirigida principalmente a mujeres que necesitan una mastectomía y presentan un tamaño moderado de mama, sin ptosis severa, lo que facilita la preservación del complejo areola-pezón y permite realizar una reconstrucción inmediata.

Además, esta técnica se utiliza en pacientes con mutaciones genéticas que requieren cirugía profiláctica uni o bilateral.

Desde el punto de vista emocional, la doctora Ortega puntualiza que evitar una cicatriz en el pecho tiene «un efecto muy positivo en la autoestima y en la recuperación anímica». Además, apunta, la reincorporación a la vida social y laboral es más rápida porque «el dolor, la inflamación y las molestias son menores».

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