Embarazada con mascarilla y su médico
Un estudio revela que durante el confinamiento los abortos vivieron en España una caída del 24 %
En 2021, los niveles también se mantuvieron bajos al tratarse de un periodo todavía marcado por restricciones parciales de movilidad y una segunda ola de la pandemia
A pesar de los datos actuales, la vida ganó al aborto durante el confinamiento. Según un nuevo estudio con participación de la Universidad Pompeu Fabra hecho público este miércoles, estas controvertidas prácticas descendieron un 24 % en España durante los dos meses primeros del coronavirus.
La investigación, firmada por las economistas Libertad González y Karina Trommlerová y que analizó todos los abortos en España entre 2016 y 2020 mediante datos administrativos, asegura que la caída de los abortos, sobre todo entre las mujeres solteras, no fue por los obstáculos para acceder a los servicios médicos.
El estudio, titulado El impacto de la covid-19 en los abortos en España, identifica una bajada abrupta del número de abortos entre mediados de marzo y mediados de mayo 2020, coincidiendo con el confinamiento más estricto decretado por la pandemia.
Las autoras señalan que los descensos fueron similares en provincias con y sin clínicas acreditadas y en territorios más o menos afectados por el coronavirus, lo que refuerza la conclusión de que el acceso sanitario se mantuvo garantizado en España.
Según el informe, los abortorios permanecieron abiertos porque el procedimiento fue considerado atención sanitaria especial durante toda la emergencia sanitaria. «Las restricciones estrictas de movilidad y el confinamiento domiciliario redujeron drásticamente las oportunidades de interacción social y, con esto, las relaciones sexuales fuera de la convivencia habitual», apunta el estudio, atribuyendo las cifras a un cambio en el comportamiento social derivado del confinamiento.
La investigación apunta que las mujeres solteras experimentaron una caída de abortos, un 45 % mayor que las mujeres que convivían con su pareja, un patrón que vincula directamente el fenómeno a una disminución de embarazos no deseados.
En el caso de las mujeres convivientes, la tendencia en descenso podría relacionarse con un aumento de embarazos que finalizaron en nacimiento.
Tras la fase de confinamiento más estricto, los datos muestran que el número de abortos continuó un 5 % por debajo del nivel esperado durante varios meses.
Cifras similares en 2021
En 2021, los niveles también se mantuvieron bajos al tratarse de un periodo todavía marcado por restricciones parciales de movilidad y una segunda ola de la pandemia. Sin embargo, regresaron a sus niveles previos a partir de febrero de 2022, casi dos años después de la primera caída introducida por la covid.
El caso español contrasta con los de países como México o Estados Unidos, donde las caídas en abortos se vincularon a restricciones y obstáculos de acceso sanitario.
Según las autoras, el estudio evidencia que la pandemia en España no solo modificó la actividad laboral y educativa, sino también la vida íntima y las dinámicas sociales, lo que tuvo un impacto directo sobre la salud sexual y reproductiva.