Fundado en 1910
Hombre en una clínica de estética

Hombre en una clínica de estéticaGetty Images

El 46 % de los españoles se ha realizado tratamientos de estética y el 30 % se lo plantea

El 55 % de las peticiones son para mejorar la textura de la piel, la hidratación y el color mientras que un 22 % pide tratamientos de skinbooster (ácido hialurónico, polinucleótidos y exosomas)

La población española ya no tiene una concepción frívola de la medicina estética, según un informe elaborado por la Sociedad España de Medicina Estética (SEME), que constata que el 46 % de la población se ha hecho algún tipo de tratamiento y un 30 % se lo plantea en el futuro.

El informa Percepción de la medicina estética en España, elaborado por Sigma Dos en enero de 2026 sobre una muestra de 2.469 personas, también advierte de la confusión de los pacientes sobre quien tiene que hacer esos tratamientos y hasta un 44 % desconoce que corresponden a un médico y a centros seguros y autorizados por Sanidad.

Clínica legales con sello U.48

La encuesta refleja que las redes sociales «presionan» para que la población se haga tratamientos ofreciendo expectativas que no son reales y afirma que lo que realmente importa es constatar que el centro médico ofrece seguridad porque «los tratamientos deben realizarse por médicos cualificados en centros autorizados con el sello U.48».

El sello U.48 de medicina estética es la licencia sanitaria oficial otorgada por las consejerías de las comunidades autónomas que identifica una clínica como centro autorizado y seguro para realizar tratamientos no quirúrgicos de medicina estética.

Desde la SEME, su presidente Juan Antonio López-Pitalúa informa de que más del 70 % de la población descarta ideas de frivolidad y está de acuerdo con que la medicina estética tiene como objetivo corregir aspectos estéticos que le incomodan, combatir los signos de envejecimiento, corregir imperfecciones y contribuir al bienestar físico y emocional.

El 80 % se somete a tratamientos por autoestima

Según el informe de SEME, ocho de cada diez ciudadanos recurre a la medicina estética para mejorar su autoestima.

Se entiende como medicina estética las prácticas de pequeño intervencionismo (con anestesia tópica o local y en régimen ambulatorio) y no cirugía estética en sí.

Desde la SEME consideran que existe una doble moral: el 43 % de los encuestados afirma que ve con normalidad la medicina estética, sin embargo un 52 % reconoce que aunque habla de ello con naturalidad, juzga a quien se somete a esos tratamientos.

Respecto a si el paciente revela que se ha sometido a una intervención, el 64 % lo cuenta solo a su entorno de confianza, un 24 % asegura que lo dice abiertamente y un 12 % opta por ocultarlo.

Lo que sí está muy aceptado es cuando la intervención se realiza por prevención o corrección (quitar una mancha para prevenir un carcinoma, por ejemplo). En ese caso, el 91 % no duda en revelarlo.

Perfil: 69 % mujeres y 19 %, colectivo LGTBIQ+

La encuesta corrobora que el perfil de los pacientes que se someten a tratamientos estéticos es mayoritariamente femenino.

El 69 % son mujeres, el 31 % hombres y el 19 % personas del colectivo LGBTBIQ+, en edades comprendidas entre los 30 y 64 años, con mayor nivel de estudios y una renta superior.

En el caso de los jóvenes, entre 20 y 30 años, lo que más demandan son tratamientos preventivos, y dado que tienen menor nivel de ingresos caen más en someterse a intervenciones en lugares no legales y poco seguros.

Según el vicepresidente de la SEME, Sergio Fernández, «los jóvenes priman precio sobre seguridad, es un perfil que preocupa, pero también es el colectivo que se convertirá en los futuros pacientes».

La medicina estética tiende a la naturalidad

El informe revela que el uso de infiltraciones desciende notablemente. La medicina estética tiende a la naturalidad, la prevención y el control del envejecimiento de forma equilibrada.

El 55 % de las peticiones son para mejorar la textura de la piel, la hidratación y el color mientras que un 22 % pide tratamientos de skinbooster (ácido hialurónico, polinucleótidos y exosomas).

Un 15 % son tratamientos anticelulíticos, el 13 % para pérdida de peso, el 11 % bioestimuladores de colágeno, otro 11 % tratamientos para la flacidez y solo el 9 % recurre al bótox, el 8 % a la criolipólisis y el 5 % a los hilos tensores.

El informe destaca el elevado nivel de satisfacción, que llega al 86 % y un 75 % afirma reconocer que estos procedimientos pueden conllevar riesgos médicos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas