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Proceso de creación del lino

Proceso de creación del linoPunto GA / M. Riopa.

El tesoro que se arranca a mano y se pisa con tractor: el proceso del lino en uno de los lugares más ocultos de España

La recuperación de este tejido no solo tiene una connotación medioambiental, sino también una vuelta a sus históricos orígenes

«Como gallega, sabiendo que en los anales de la historia se dice que el mejor lino de Europa era el gallego, que haya desaparecido por completo...», detallaba la presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, quien presentaba este miércoles junto al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, la Iniciativa galega polo liño, con el objetivo de recuperar esta fibra en nuestro país.

La iniciativa, que tendrá una fase inicial de tres años, buscará en primera instancia la puesta en marcha de cultivos de ensayo para testar y catalogar genéticamente el lino textil de elaboración de un plan de viabilidad agronómica y económica de plantas industriales para la producción de tejidos de lino, así como el estudio de la importancia del lino en la cultura y en la moda. Este acuerdo incluye una inversión inicial para investigación y desarrollo en la primera fase de 0,9 millones de euros.

La recuperación de este tejido no solo tiene una connotación de moda y medioambiental –dado que el lino es uno de los más respetuosos con el medio ambiente–, sino también una vuelta a sus históricos orígenes. El proceso tradicional para elaborar piezas de lino en Galicia –una labor artesanal que llegó a tener su máximo esplendor entre los siglos XVII y XVIII– requiere absoluta paciencia y mucho trabajo manual desde el momento en el que se plantan las semillas hasta el producto final que llega a nuestro armario.

Carmen Riveiro Ferreiro (izquierda) y su equipo de la Asociación Amigos do Liño

Carmen Riveiro Ferreiro (izquierda) y su equipo de la Asociación Amigos do LiñoEl Debate

Esta ardua tarea la realiza a la perfección Carmen Riveiro Ferreiro, quien a sus 78 años preside la Asociación Amigos do Liño. Con tan solo 40 años, esta veterana decidió recuperar el lino desde sus orígenes hasta el producto final, el cuál vende en el Castillo de Vimianzo (La Coruña).

El secreto de este oficio, según detalla la propia Riveiro, se central prioritariamente en respetar los tiempos de un ciclo que exige tanto esfuerzo físico como precisión milimétrica.

«El lino se arranca de la tierra, nunca se corta como el trigo, porque es durísimo y sufrirían las hebras», explica con la sabiduría de quien domina y disfruta de cada parte del proceso. Una vez recolectada la planta, que tiene lugar a a los 100 días después de plantar las semillas, el proceso tradicional exige introducirla en el agua del río durante varios días para el curtido. Esto permite separar la paja de la piel que finalmente se utiliza para el tejido. Sin embargo, a día de hoy los miembros de la asociación utilizan un tractor para el mazar inicial debido a las distintas restricciones ambientales.

Proceso de creación del lino

Proceso de creación del linoPunto GA / M. Riopa.

Una vez ya se ha mazado, Carmen muestra cómo la paja resultante se frota: «Va cayendo toda la paja. Con ella y unos componentes se hace papel de lino. De hecho, el billete del dólar tiene en su composición lino».

Frente al artilugio de madera, Carmen y su equipo muestran cada una de las fases que permiten transformar la planta en uno te los tejidos más codiciados y demandados del planeta: tascado, espadelado –para sacudir los restos de paja–, y el paso por el peine para afinar, seleccionar y «asedar» la fibra.

A pesar de que se trata de una tarea extremadamente compleja, para ella representa una recompensa inigualable: «Es muy largo el proceso del lino pero ciertamente es el más agradecido porque, después de tener esto, hacemos un hilo». Una vez que el material adquiere la suavidad de un cabello, ya está listo para ser llevado a la hiladora.

Proceso de creación del lino

Proceso de creación del linoPunto GA / M. Riopa.

En resumidas cuentas, esta resistencia por mantener viva la tradición en el Castillo de Vimianzo ha sido posible gracias al gran arraigo que existe en distintos lugares de la región. Sin embargo, Riveiro no oculta la realidad económica de las artesanas y, con un toque humorístico y sarcástico, reconoce que tiene el «vicio de pagar autónomos con 78 años».

De igual manera, su forma de vida la ha llevado incluso a buscar sinergias locales realmente curiosas: «Tenemos una cooperativa aquí cerquita... le dan a sus vacas semilla de lino, que viene de fuera, de Canadá. Sale una leche riquísima».

Por todo ello, la reciente alianza entre la Xunta y la Fundación Adolfo Domínguez representa cumplir con un viejo objetivo que las artesanas ya buscaron impulsar, aunque sin éxito, durante la época de Manuel Fraga.

«Parece ser que hay alguien con sentido común en nuestro territorio que ve que el lino, además de nuestra historia y nuestra cultura, es algo básico y lo va a hacer de manera industrial», concluye Riveiro.

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