La conversión de san Pablo de Rubens, San Mateo y el ángel de Caravaggio y Retrato de un monje de Goya
El mayor desastre artístico en la historia moderna: cuando Goya, Rubens y Caravaggio ardieron en Alemania
En mayo de 1945, tras la rendición de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, un incendio consumió cientos de lienzos de grandes maestros de la pintura que los nazis habían almacenado en una torre de defensa antiaérea
En el ocaso de la Segunda Guerra Mundial en Europa, tras la última gran ofensiva de Alemania en la batalla de las Ardenas, el Tercer Reich no pudo aguantar la presión conjunta de las tropas aliadas por el frente occidental y las fuerzas soviéticas por el frente oriental.
El fracaso de la contraofensiva propició que los aliados pudieran continuar el avance hacia Berlín en los primeros meses de 1945 hasta que los soldados soviéticos y estadounidenses se encontraron en Torgau el 25 de abril. El fin de la guerra en Europa se precipitó en cuestión de días: el 28 de abril Mussolini fue ejecutado en el norte de Italia; el 30 de abril Hitler se suicidó en su búnker de Berlín; el 2 de mayo el Ejército Rojo tomó la ciudad y, finalmente, el día 8 el alto mando alemán firmó su rendición incondicional.
En las semanas inmediatas, antes de que los vencedores dividieran la capital en cuatro zonas de influencia –URSS, Reino Unido, Francia y Estados Unidos–, Berlín estuvo controlada por el ejército de Stalin. En este contexto, se produjo un episodio que el historiador británico Christopher Norris calificó como «el mayor desastre para las artes figurativas desde la destrucción del Real Alcázar de Madrid en 1734».
El incendio de la torre Friedrichshain
En el mes de mayo, varios incendios consumieron tres plantas repletas de obras de arte en la torre antiaérea Friedrichshain, uno de los ocho grandes complejos antiaéreos de hormigón armado conocidos como Torres Flak. De los ocho, tres estaban en Berlín.
Durante el transcurso de la guerra, las autoridades nazis habían decidido trasladar gran parte de las colecciones de los museos de la ciudad a dos de estos conjuntos –Flakturm Friedrichshain y Flakturm Zoo– para protegerlas de los bombardeos enemigos debido a su solidez y capacidad de resistencia.
Torre antiaérea Flak IV
No obstante, el hormigón no fue capaz de frenar las llamas en la torre Friedrichshain, ni las del incendio del 6 de mayo que destrozó todo cuanto había en la primera planta, ni las de los que se desataron a los pocos días y consumieron todo a su paso en el segundo y tercer piso.
A día de hoy, sigue siendo un misterio saber qué ocurrió exactamente: si fue un sabotaje de tropas nazis que siguieron el 'Decreto Nerón' de Hitler, si fue obra de saqueos o negligencia de las tropas soviéticas que debían custodiar el lugar, o si pudo ser un acto deliberado del Ejército Rojo para encubrir el robo de las obras. Pasara lo que pasase, la teoría más aceptada es que realmente más de 400 pinturas –además de otros objetos artísticos–fueron pasto de las llamas.
Pintura española
Entre las obras que se perdieron hubo una importante muestra de pintura española. El incendio consumió una versión de San Sebastián de José de Ribera y la obra Santa Inés con el Cordero de su contemporáneo barroco Alonso Cano.
San Sebastián de José de Ribera y Santa Inés con el Cordero de Alonso Cano
Por otra parte, el español más afectado fue Bartolomé Esteban Murillo, de quien se perdieron dos importantes obras: San Antonio de Padua con el Niño y Adoración de los pastores.
San Antonio de Padua con el Niño y Adoración de los pastores de Murillo
A estos lienzos se suman también San Buenaventura revela el crucifijo a santo Tomás de Aquino de Francisco de Zurbarán y Retrato de un monje de Francisco de Goya.
San Buenaventura revela el crucifijo a santo Tomás de Aquino de Zurbarán y Retrato de un monje de Goya
Pintura italiana
La escuela italiana fue la más afectada con más de 150 pinturas desaparecidas. En cuanto a obras del Renacimiento se perdieron joyas como: La Virgen y el Niño con ángeles portando cirios de Sandro Botticelli, Virgen con el Niño y un retablo con San Juan Bautista entre San Jerónimo y San Francisco de Giovanni Bellini o La educación de Pan de Luca Signorelli.
La Virgen y el Niño con ángeles portando cirios de Sandro Botticelli y La educación de Pan de Luca Signorelli
En la escuela veneciana se vieron afectadas obras de grandes artistas. Con el devastador incendio se perdieron Retrato del almirante Giovanni Moro de Tiziano, una versión de La Anunciación de Tintoretto y varias piezas de Paolo Veronese como Saturno ayuda a la Religión a vencer a la Herejía o Apolo y Juno sobre las nubes.
La Anunciación de Tintoretto y Saturno ayuda a la Religión a vencer a la Herejía de Paolo Veronese
La pérdida de obras italianas alcanzó también a maestros del Barroco. Mientras que de Guido Reni desapareció San Pablo y San Antonio ermitaños en el desierto, del pincel de Caravaggio se perdieron tres lienzos: Retrato de una cortesana, Cristo en el Monte de los Olivos y San Mateo y el ángel.
San Pablo y San Antonio ermitaños en el desierto de Guido Reni y San Mateo y el ángel de Caravaggio
Este último es famoso por haber sido rechazado por sus comitentes de la capilla Contarelli en la iglesia de San Luis de los Franceses de Roma, para la cual Caravaggio realizó un ciclo de tres pinturas sobre el apóstol. El rechazo de esta versión por considerarse vulgar e indecorosa para mostrar a un santo obligó al artista a realizar una nueva pintura con mayor dignidad.
Otros maestros
Rubens fue quizás el artista más castigado por los incendios. Entre las obras que desaparecieron del artista flamenco se encuentran: Venus y Adonis, La conversión de san Pablo, Diana y ninfas sorprendidas por sátiros, Neptuno y Anfitrite...
La conversión de san Pablo y Diana y ninfas sorprendidas por sátiros de Rubens
Entre otros maestros afectados, se perdieron obras de artistas como Lucas Cranach el Viejo, Caspar David Friedrich, Abraham Janssens y Anton van Dyck. Tal y como lo calificó Norris, este incidente fue, sin duda, el mayor desastre artístico en la historia moderna. En torno al misterio que envuelve a esta tragedia, es posible que algunas piezas se salvaran y permanezcan a día de hoy ocultas, ya sea por el saqueo de particulares o de las tropas soviéticas.