Muse, en su concierto de El Sardinero de Santander
Muse revienta los campos del Sardinero de Santander con un concierto de celebración de sus 25 años
Más de 23.000 fans vibraron al ritmo de uno de los directos más espectaculares del rock actual
Procedentes de países como Francia, Alemania o Reino Unido y desplazándose desde numerosos puntos de España (Madrid, Barcelona o Bilbao entre otras ciudades), fans de Muse viajaron hasta Santander para no perderse el único concierto en España en este 2023 del trío británico formado por Matt Bellamy, Christopher Wolstenholme y Dominic Howard.
Este gran evento, patrocinado por el Gobierno de Cantabria en celebración del Año Jubilar Lebaniego 2023-2024 y su vía de peregrinación, Camino Lebaniego, agotó en tan solo una semana las 23.000 entradas disponibles para un concierto tan vibrante y vanguardista como emocionante, a medio camino entre la delicadeza de la nostalgia y la potencia del rock, en el que Muse ha presentado su último álbum, Will Of The People, y ha repasado algunos de sus grandes éxitos, como Supermassive Black Hole, Plug In Baby o Starlight.
Muse ha vuelto a demostrar a lo largo de las dos horas de concierto por qué llevan tantos años siendo considerados por el público y por la prensa especializada como una de las propuestas en directo más interesantes, hipnóticas y revolucionarias del panorama internacional.
El espectáculo de fuegos es uno de los grandes fuertes de los conciertos de Muse
Iniciaron la noche con One Ok Rock, la banda japonesa formada en 2005 en Tokio que ha sacado a relucir en Santander su repertorio de canciones enérgicas, que resume una extensa trayectoria en la que llevan ya publicados diez álbumes en estudio.
Por su parte, Royal Blood, los salvadores del rock según varios medios musicales, han interpretado algunos de sus grandes éxitos como Figure It Out o Out Of The Black. En septiembre se publicará su esperado nuevo álbum, Back To The Water Below.
Así, Muse no solo hace vibrar y cantar con sus temas más reconocidos sino que cuenta una historia, una ficción distópica sobre el poder y la voluntad del pueblo frente a sus dirigentes. Y acompañado de una cuidada y espectacular puesta en escena, que convierte el escenario en un cuerpo móvil y vivo y que justifica los trabajos de varios días que se han podido ver en el estadio.
Muse se ha despedido de España con un «hasta luego, chicos» y un agradecimiento a su fiel público, entre pirotecnia, confeti y millares de luces.