Gonzalo García celebra su tercer gol ante el Betis
Real Madrid
Gonzalo García, la apuesta personal de Xabi Alonso que ya recuerda al mejor Raúl
El ariete madrileño se dio a conocer al mundo en el Mundial de Clubes y el técnico vasco pidió que se le hiciera ficha del primer equipo
La pitada del Bernabéu a Vinicius tras ser cambiado por Xabi Alonso
a veces, el fútbol parece escribir guiones perfectos. Gonzalo García lo sabe bien. Aquel niño que miraba las gradas del Bernabéu desde la Ciudad Deportiva de Valdebebas con los ojos muy abiertos, hoy escucha su nombre coreado por el estadio que tanto soñó. Y no es casualidad: su historia está hecha de paciencia, trabajo silencioso y una fe inquebrantable en que su momento llegaría.
Gonzalo nunca fue el jugador más mediático de su generación ni el más ruidoso. En el filial, sus entrenadores repetían lo mismo: «No hace mucho ruido, pero siempre está donde tiene que estar». Una frase que recuerda inevitablemente a Raúl González Blanco, el ídolo que marcó su infancia. Como Raúl, Gonzalo no necesita brillar cada minuto; le basta un segundo para cambiarlo todo.
El pasado domingo, frente al Betis, el Bernabéu volvió a ser testigo de eso. Tres goles –uno de cabeza, otro de volea y el último de tacón–, tres gestos de pura intuición. Cada uno distinto, pero con el mismo mensaje: el canterano está preparado. Y lo mejor no fue el resultado, sino la sensación de que el estadio estaba viendo algo más grande: el regreso del delantero que ya había maravillado en el Mundial de Clubes.
Aquella cita internacional fue su punto de inflexión. Cuando Mbappé se perdió el torneo por una gastroenteritis, Xabi Alonso –recién llegado al banquillo blanco– decidió apostar por él. Una decisión valiente que hoy parece visionaria. Gonzalo no solo respondió, sino que se convirtió en la Bota de Oro del campeonato. Lo que vino después, sin embargo, no fue fácil: el regreso del astro francés lo devolvió al banquillo.
Pero Gonzalo nunca se quejó. En lugar de mirar el reloj, miró al frente. «Mi momento volverá», le dijo a un compañero una tarde en Valdebebas. Y volvió. Frente al Betis, su hat-trick no solo devolvió al Madrid la victoria, sino que le devolvió a él la confianza de saberse importante.
Ahora, con 23 años, su historia recién empieza. Tiene esa mezcla de humildad y ambición que define a los grandes. El chico de sonrisa tímida que un día soñó con marcar en el Bernabéu ya lo ha hecho. Tres veces. Y lo mejor de todo es que no parece tener intención de parar.
El hat-trick de Gonzalo
Respondió con nota a esa confianza Gonzalo con un hat-trick que no olvidará en todas su carrera. El primer gol llegó gracias a su colmillo de delantero de área. Movimiento previo, lectura del espacio y buen testarazo. Rodrygo colgó el balón y Gonzalo atacó el primer palo con decisión para ganar la espalda a la defensa verdiblanca y cabecear alejando el balón de Álvaro Vallés.
El segundo fue pura técnica y atrevimiento. Balón largo de Valverde, control con el pecho y, sin dejarla caer, una espectacular volea que sorprendió a todos. El Bernabéu se levantó de golpe alucinado por el gol y la naturalidad con la que Gonzalo resolvió una acción que era dificilísima.
Pero lo mejor estaba por llegar. El tercero, el que cerró el partido y el hat-trick, fue directamente de museo. Centro de Arda Güler y remate de tacón, de espaldas, como si llevara haciendo goles en el Santiago Bernabéu toda la vida. Un gol de delantero con descaro, con ganas de hacerse un sitio en la plantilla del Real Madrid. El puesto ya es suyo, pero Gonzalo quiere más protagonismo.
Gonzalo García se lleva el balón tras marcar tres goles en el partido de LaLiga entre el Real Madrid y el Betis
Al terminar el partido, Gonzalo atendió a los medios y no quiso elegir su gol favorito, pero sí dejó claro que la tarde será difícil de olvidar. «Había escrito la carta a los Reyes, pero no había pedido marcar estos tres goles. Estoy muy contento, es una gran manera de empezar el año. Son tres goles muy especiales, he marcado mi primer gol de la temporada y encima en el Bernabéu. Es inolvidable», confesó.
El delantero también subrayó el mensaje colectivo de la tarde: «Es una casualidad bastante bonita que los cinco goles los hayamos marcado canteranos. No sé si se había dado antes, pero es un mensaje para la cantera». Orgullo y pertenencia, dos conceptos que Xabi Alonso ha querido recuperar desde su llegada.
Sobre la posibilidad de seguir siendo titular, Gonzalo no se sale del guion. Sabe dónde está y con quién compite. «Mbappé nos da muchos goles, es el mejor del mundo. Sabemos la exigencia del Real Madrid, delante están los mejores jugadores del mundo. Yo me centro en aprovechar las oportunidades», explicó.
Xabi Alonso, por su parte, no escatimó elogios. «Ha hecho un partido soñado. En el Bernabéu, en su primera temporada, un hat-trick. Tiene una actitud impresionante cuando juega y cuando no. Es un gran ejemplo de canterano del Madrid», señaló el técnico, consciente de que ahora tiene un nuevo dilema por delante como ya le pasó en el Mundial de Clubes. Si Mbappé está sano lo normal es que juegue él la Supercopa de España, pero si sigue tocado Gonzalo es un killer de garantías.