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Philip Morris apuesta por alternativas como calentar tabaco en su dispositivo IQOS

Philip Morris apuesta por alternativas como calentar tabaco en su dispositivo IQOS

Sin humos

Así será el futuro de los fumadores en España

Philip Morris presenta su nueva estrategia para acelerar la llegada de alternativas libres de humo

España está completamente perdida y confundida sobre el futuro del tabaco. Es la reflexión que se obtiene después de acudir a un encuentro para conocer a Daniel Cuevas, nuevo director general de Philip Morris para España y Portugal. Cuevas llega a su país después de haber implantado el dispositivo de calentamiento de tabaco IQOS en Italia y Rumania con una cuota de hasta el 25 % cuando aquí apenas supera el 2 % y, por ejemplo, en Madrid alcanza un 5 %.

Historia

Philip Morris Internacional lleva desde 1847 liderando el mercado del tabaco en el mundo y sus marcas han llegado a representar el 15 % del mercado mundial de cigarrillos.

Cuevas empezó en Philips Morris en 1999 y llegó a su nuevo cargo a principios de junio de 2023 con el objetivo de hacer entender a España que el siguiente paso para los fumadores de cigarrillos es IQOS, el dispositivo que calienta el tabaco en lugar de quemarlo.

Hay quien dirá que es curioso que una compañía que lleva más de un siglo enriqueciéndose de vender un producto que crea adicción y produce enfermedades quiera ahora ofrecer otro producto parecido. La intención no es acabar con el hábito, es reducir las sustancias tóxicas.

Dispositivo IQOS

Dispositivo IQOSIQOS

«Sabemos que a las tabacaleras nos falta credibilidad. Sería bueno que, al margen de odiarnos, alguien mirase los números y los datos y vieran que lo que ofrecemos es oportuno para el fumador», explica Daniel Cuevas en referencia a las 500 publicaciones y 50 estudios independientes que avalan su uso.

El nivel de sinceridad llega hasta el punto de aceptar que «no queremos que ningún menor ni no fumador se acerque a IQOS. Los fumadores adultos tienen que saber que deben dejar de fumar. Pero que tengan información contrastada y rigurosa si quieren seguir fumando».

Antitabaco

Hay un punto de desesperación en sus palabras cuando afirma que «hay una ideología antitabacalera muy importante y me gustaría ver cómo podemos desbloquear esta situación. Somos una industria que vende uno de los productos más perjudiciales para la salud y cuando llegamos con algo menos malo nos lo ponen difícil».

Nadie quiere reunirse con una tabacalera porque «somos el diablo», afirma. Pero el proceso para acabar definitivamente con el tabaco es muy largo y ahora empieza una etapa importante. Cuevas lo compara con la transición al coche eléctrico desde el motor de gasolina y pide «una fiscalidad menor para estos dispositivos que sea proporcional a su perfil de riesgo».

El caso de Suecia es curioso. El país ha entrado en la Unión Europea con la excepción al snus, una mezcla de tabaco con agua, sal y aromatizantes que se comercializa en pequeñas bolsas que se colocan entre el labio y la encía para que sea absorbido.

Bruselas claudicó con el snus en vista de los datos. Este país tiene un 5 % de fumadores, es decir, el número necesario para que la OMS lo considere país libre de humos. Ante la opción de que el cigarrillo electrónico también se someta a restricciones, Cuevas afirma que «si prohibimos todo por igual, lo más probable es que el cigarrillo se perpetúe».

¿Y en vapeo?

Los que se preguntan qué hace esa gente que exhala humo como si fueran una chimenea cuando van por la calle, pero que no llevan un cigarro en la mano, deben saber que eso es vapear, otra alternativa para el cambio que también tienen los fumadores. Estos vaporizadores usan líquidos y dispositivos como IQOS utilizan tabaco.

«Los que vapean lo hacen de manera ocasional y vuelven al cigarrillo, por lo que no hay un beneficio real», explica Cuevas. Los datos dicen que un 29 % de aquellos que vapean siguen fumando, mientras que el 80 % que utiliza dispositivos que calientan tabaco no vuelve a fumar cigarrillos.

En cualquiera de las dos opciones, lo que pretende Philip Morris es que en 2025 la mitad de sus ingresos lleguen de productos alternativos en lugar de las cajetillas de tabaco o las bolsas de tabaco de liar.

Los datos de Europa son demoledores respecto a España y ponen altísimo el listón a Philip Morris para cambiar de hábitos a nueve millones de fumadores que tienen asociado el cigarro al café de después de comer, por ejemplo.

Europa

En Italia lo han conseguido y de los 11 millones de fumadores, «tres millones fuman IQOS, mientras que en España apenas 300.000» y eso que las inversiones llegaron en 2016 con 1.200 puestos de trabajo y 230 millones de euros la última década en compra de hoja de tabaco para las familias extremeñas que se dedican a este negocio. También la inversión se realizó en Canarias donde fueron a parar 15 millones de euros en producción para crear 120 puestos de trabajo.

Desde Philip Morris piden ayuda para hacer una transición que, aunque aunque no está libre de riesgo, al menos puede ayudar a que la exposición a la nicotina y al alquitrán sea menos nociva para los que inhalan y para los que están a su alrededor.

Hay mucha gente en España que no quiere dejar de fumar porque tiene unas connotaciones sociales que van más allá de las leyes, incluso de su propia salud. Pero ahora hay alternativas.

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