Fundado en 1910
Análisis económicoJosé Ramón Riera

El número de afiliados a la Seguridad Social sube mientras los ingresos por cotizaciones sociales bajan

Nos están vendiendo humo con cifras infladas y discursos vacíos. La realidad es que la Seguridad Social recauda menos, aunque presuma de más afiliados y que el empleo es cada vez más precario y fragmentado

Lo que voy a contar hoy es tremendamente preocupante y demuestra que algo serio está ocurriendo en nuestro sistema de empleo y en nuestra economía.

Los ministros practican un modelo 'Loro Park': todos repiten lo mismo al unísono. Parece funcionar, porque apenas se oye a nadie señalar una paradoja evidente, fruto de un sistema estadístico diseñado para 'tezanizar' la información. Desde la Ministra de Inclusión y Seguridad Social y Migraciones, pasando por Yolanda Díaz, Carlos Cuerpo, María Jesús Montero y hasta Pedro Sánchez, todos insisten en que los datos de afiliación a la Seguridad Social no paran de crecer.

Pero esta es una verdad a medias. La Seguridad Social tiene la costumbre de contabilizar como afiliado a todo aquel que ha estado dado de alta en algún momento del mes. El problema es que, si un trabajador encadena tres contratos en un mismo mes, lo cuentan tres veces en lugar de reconocer que es la misma persona. Lo mismo ocurre con los autónomos que, además, trabajan por horas: se les suma más de una vez, y si tienen varios empleos, varias veces más.

El resultado es que las estadísticas se inflan artificialmente. Si consideramos que existen más de 800.000 trabajadores fijos discontinuo, alrededor de 1,9 millones de temporales y más de 2,5 millones con jornadas parciales, está claro que el sistema actual no refleja la realidad del empleo.

A continuación, les voy a mostrar que ha pasado con el numero de afiliados a la Seguridad Social, los Ingresos por Cotizaciones Sociales y una ratio que asombrosamente nadie usa, que es la recaudación medía por afiliado. Agárrense que despegamos mal, en lugar de con viento frontal, con viento de cola:

La frase que tanto les gusta repetir a los ministros –«el número de afiliados sube»– es cierta a medias. En diciembre de 2024 cerramos con 21,20 millones de afiliados, pero en enero la cifra cayó de forma notable y, desde mayo, vamos marcha atrás como los cangrejos, pese al empuje estacional del turismo en julio. Aun así, el mes se cerró con 21,65 millones de afiliados, un 2,1 % más.

Pero a partir de aquí se acaban las buenas noticias porque la afiliación no ha supuesto incrementos de la recaudación, con respecto al cierre de diciembre, donde se alcanzaron los 15.343 millones de ingresos y, por lo tanto, una recaudación media por afiliado de 724 euros.

En enero, con solo una caída teórica del 1 % en el número de afiliados, la recaudación total cae un 8,6 % y la recaudación media un 7,6 %. La única explicación posible es que hubo muchos afiliados con muy pocas jornadas trabajadas y, por lo tanto, cotizadas. Este es uno de los meses en que se ve muy claro, que el número de afiliados, tal como le gusta contar al Gobierno, distorsiona la realidad del empleo.

En los meses de febrero, marzo y abril, la afiliación sube y los ingresos también, incluso un poco por encima de lo que crece la afiliación, en mayo esto se da la vuelta.

En junio, la afiliación cae, pero los ingresos se mantienen y en julio se repite la historia de enero. El resultado final es que mientras la afiliación sube, los ingresos por cotizaciones sociales no han vuelto a acercarse a la cifra de 15.000 millones de diciembre y si comparamos los ingresos de julio con los ingresos de diciembre del 24, la cifra es un 5,6 % inferior, pero la recaudación media es un 7,6 % menor.

De esto podemos sacar las siguientes conclusiones: la primera es que es enormemente preocupante que, si la economía va como un cohete y la afiliación también, no tiene ningún sentido que los ingresos por cotizaciones sociales decrezcan, por lo tanto, la economía no va como un cohete.

La segunda, igual de importante, mientras no se reconozca que la economía no va bien, no se van a tomar medidas para resolver los problemas. Si un enfermo de cáncer, no se trata, el cáncer se extenderá y terminará siendo imposible curarse. Con la economía pasa lo mismo, si no tomamos medidas paliativas el problema se va a hacer más grande y difícil de resolver.

En definitiva, nos están vendiendo humo con cifras infladas y discursos vacíos. La realidad es que la Seguridad Social recauda menos, aunque presuma de más afiliados y que el empleo es cada vez más precario y fragmentado.

El fenómeno 'Tezanos' se ha convertido en un lastre para la credibilidad estadística de España. Con su metodología de cocinar resultados, todos los organismos públicos acaban alimentando una paradoja que esconde una realidad dramática: las familias cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes y el tejido empresarial se disuelve, poco a poco, como un azucarillo en café caliente.

Porque si seguimos así, el golpe de realidad no lo dará un gráfico del INE, o del Banco de España, sino los bolsillos vacíos de las familias y las empresas que no podrán resistir más tiempo. Entonces no valdrán los discursos: solo quedará la cruda evidencia de que hemos perdido años confiando en un espejismo.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas