Los autónomos societarios caen como moscas: se han destruido 15.359 microempresas en nueve meses
El Gobierno sabe que no tiene nada que rascar de este colectivo y ha decidido castigarlos sin piedad
No paro de leer noticias con las reacciones que se están produciendo en los medios sobre la propuesta de que, en 2026, 2027 y 2028 volver a subir los baremos de cotizaciones que deberán de pagar los autónomos, sean por auto emplearse o por tener microempresas que dependen de ellos y que estas nuevas cotizaciones pueden seguir produciendo el caos entre este colectivo. Esto me da una esperanza y es que Junts y PNV se lo terminen cargando y no se apruebe este intento de extorsionar a un colectivo que no aguanta más.
Para que se hagan una idea de lo que les pasa a los autónomos y porque están cayendo como moscas en un verano de calor habitual en nuestro país, déjenme, que les haga unos cálculos. Un autónomo que facture 3.000 euros al mes y, por lo tanto, cobra 36.000 euros al año, en el 2024 tuvo que pagar 6.000 euros al año de cotizaciones sociales, en IRPF le toca pagar aproximadamente 9.000 euros más, si tiene una pequeña oficina como mínimo pagará un alquiler de 6.000 euros al año y de gastos de luz, teléfono e internet como mínimo tendrá que pagar unos 1.800 euros más, para hacer sus gestiones comerciales se gastará 2.400 euros al año en combustible y parking y eso sin amortizar su coche comprado que algún día habrá que reponer, todo ello sin incluir ningún seguro, médico o de responsabilidad civil.
Sólo estos conceptos suman 25.200 euros al año, es decir le quedan para vivir 11.800 euros, que son menos de 1.000 euros al mes, para pagar su casa y mantener a su familia, vamos que es imposible que salga adelante, a pesar de que aparentemente tiene unos ingresos muy superiores a la media.
Ahora piensen en un autónomo que además tiene una microempresa con dos trabajadores a los que tiene que pagar su nómina, sus cotizaciones sociales, que el local tiene que ser mayor y sus gastos superiores y todo esos sobre sus espaldas.
Los autónomos societarios son hoy una especie de titanes, con los pies de barro, porque todo juega en su contra: desde las Administraciones Públicas que los tratan igual que a las empresas del Ibex, con la gran diferencia, que el 99 % de los presidentes y consejeros delegados cobran 100 veces más que un autónomo societario y son vistos por La Moncloa como activos a tratar con respeto, mientras que los autónomos son esos empresarios que tratan de lucrarse a costa de la sociedad y que nunca les votan.
Este Gobierno se ha vuelto insoportable y lo que está tratando es no solo abominable, sino que además es indecente, porque está matando una parte del tejido empresarial, que ha creado y mantiene a muchos trabajadores y a los que desprecia, humilla, vilipendia y trata de hundir psicológica y económicamente.
Solo para que vean que es lo que está pasando en nuestro país, he preparado esta información de lo que ha pasado desde diciembre hasta septiembre con las microempresas de nuestro país, con hasta 9 trabajadores y todo usando la información que facilita el Ministerio de Trabajo y Economía Social:
Esta información la he cogido tal como se publica, así que con esos datos podemos ver que del total empresas que cotizaban a la Seguridad Social en diciembre de 2024 (1.344.934), el 84,7 % son microempresas.
Nueve meses después y gracias a que la economía va como un cohete, se han destruido 15.359 empresas y este colectivo sigue reduciendo su peso hasta un 84,3 % solo en este período tan corto de tiempo. Hemos destruido 4.901 empresas de 1 a 2 trabajadores, 6.984 de 3 a 5 trabajadores y 3.474 de 6 a 9 empleados.
La caída de este volumen de empresas lo que ha provocado es que se hayan destruido un total de 59.285 puestos de trabajo, a una media de casi cuatro puestos de trabajo por empresa perdida.
Lo que está pasando cada uno decidirá como lo quiere llamar, pero para mí esto es acoso y derribo de nuestro microtejido empresarial que, por lo que sea, el Gobierno sabe que no tiene nada que rascar en votos y ha decidido castigarlos sin piedad.
Está poniendo y seguirá poniendo toda la carne en el asador por tratar de que este colectivo se reduzca a su mínima expresión y para ello seguirá subiendo los Salarios Mínimos todo lo que puedan, porque esos ingresos suponen más ingresos en cotizaciones sociales e IRPF y no importa si cierran pequeños negocios de barrio y caen como moscas en verano, lo que importa es que son gente que no les vota.
Hasta ahí llega la miserable actuación de un Gobierno que se ha convertido en un dictadura fiscal para todos los españoles, pero en especial para los autónomos.