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Análisis económicoJosé Ramón Riera

La economía española frena su crecimiento

Hay una bajada sustancial de lo que estábamos creciendo y que sólo con gasto público y volviendo a tocar el PIB volveremos a sendas superiores del 3 %

El pasado 29 de octubre, el Instituto Nacional de Estadística, que preside mi «amiga» Elena Manzanera, acaba de publicar los datos, obviamente provisionales y, por lo tanto, antes de «tocamientos incestuosos y tezánicos». Digo tocamientos incestuosos, porque últimamente en cosa de un mes el INE puede volver a tocar el PIB, que es su hijo más importante y la razón de ser del INE, y «tezánicos» porque ya nos hemos acostumbrado a «tocar» todas las estadísticas oficiales al estilo José Félix Tezanos en el CIS, que ha convertido en el lupanar del «tocamiento» de las encuestas políticas y sociológicas, el motivo de existencia de ese Organismo.

Esperemos que tanto el Ministerio de Economía, como el de Hacienda, no necesiten presentar en Bruselas mejoras de las ratios de deuda sobre PIB y de déficit sobre PIB, para que así el INE se dé un respiro antes de anunciar nuevas cifras que ayuden al gobierno a sostener el único discurso positivo que le queda, que no es otro que nuestra economía «va como un cohete».

La economía ya sabemos que crece un 50 % en el primer semestre gracias a que lo que crece es el gasto público y la deuda para pagarlo. Sin ese crecimiento hoy la economía española estaría creciendo en términos reales un 0,4 % en lugar del 1,4 %, como dice el INE que hemos crecido, gracias a esos «tocamientos» del PIB.

Pero hoy lo que quiero es enseñarles, que las cosas aún «yendo bien» a efectos del crecimiento, se nota que hay una bajada sustancial de lo que estábamos creciendo y que solo con gasto público y volviendo a tocar el PIB volveremos a sendas superiores del 3 % que obviamente ya no es posible creer, además cada vez que «subimos» el PIB en un trimestre se nos hace más difícil subir en el siguiente trimestre y en el mismo trimestre del año siguiente.

Así que para que tengamos una visión clara de lo que pasa en nuestra economía les voy a poner primero una tabla comparativa de crecimiento del PIB en términos reales antes de «modificaciones» y posteriormente la misma tabla después de «modificaciones» y así veremos que cada modificación al alza a corto plazo es una alegría, pero que a largo plazo es, o puede ser, una tristeza y esto que es tan simple lo que obliga es cada vez que se quiere crecer más hay que «tocar al alza» más los datos hasta que un día hagamos un «griego», que es decir que todas las estadísticas han sido falsificadas.

El crecimiento oficial dado a los mercados y a Bruselas en el cierre de 2024 fue del 3,2 % en términos reales, para lo cual tuvimos que crecer un 6,2 % con la inflación, en términos corrientes, y como nuestra inflación creció un 2,8 % resulta que deberíamos haber crecido un 3,4 %, lo cual ya generó una ligera confusión entre los que nos gusta mirar los datos hasta con los decimales.

Ante las mis críticas y de algunos economistas más y para que los datos cuadrasen, porque las inconsistencias eran brutales al analizar los componentes del PIB, lo suyo debería haber sido ajustar el PIB nominal a la baja y crecer menos realmente de lo que crecemos, pero el modelo de las ratios de deuda y déficit son tan restrictivos que lo que hicieron fue modificar el PIB real al alza para que todo sumase como era necesario.

Así presentaron unos nuevos resultados que hacían que creciese el PIB real hasta un 3,5 %, la mejor economía del mundo mundial y el faro que ilumina la senda europea, la cual no se podría sostener sin los resultados de Pedro Sánchez.

Claro que esto lo que llevó es que los datos del PIB real para 2024 subieron en 3.500 millones y en 2025 lo que ha sucedido es que en septiembre el INE ha tenido que tocar al alza los datos del primer trimestre de 2025 en 1.595 millones y en el segundo trimestre en 597 millones, porque si no, los crecimientos serían mucho menores, con lo cual hemos entrado en la espiral de tener que ir mejorando como sea los números, aunque sean con rectificaciones en muy poco tiempo.

Así tenemos que el crecimiento inter trimestral suma una subida del PIB de un 2 % que sumado a al 0,8 % del cuarto trimestre nos da un crecimiento interanual del 2,8 %, lo que lleva a que la economía española crezca un 20 % menos que el año pasado.

Pero si lo miramos solo por lo que ha pasado en el tercer trimestre, al crecer un 0,6% y el año pasado un 0,8 % crecemos realmente un 25 % menos en este trimestre, hasta que Manzanera decida que no es suficiente por orden de la Moncloa.

La auténtica realidad es que da la sensación de que hay una muy clara desaceleración en el crecimiento de la economía real, que se puede tratar de ocultar con «tocamientos tezánicos», pero los síntomas parecen cada día más obvios: el dato de las prestaciones por desempleo no paran de crecer, el absentismo laboral está teniendo un efecto tremendo sobre nuestra economía, la afiliación a la Seguridad Social, que dicen espectacular porque se cuentan contratos no afiliados reales, no está produciendo ingresos extraordinarios en las cotizaciones sociales y aquí lo que de verdad crece es el gasto público, el déficit y la deuda.

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