La Eurozona baja la inflación un 17 % mientras que España la sube un 7 %
El Gobierno de Sánchez y el ministro Cuerpo no ha sido capaz de lidiar con la inflación tan bien como lo han hecho otros países europeos
El Banco Central puede decir que ha controlado la inflación porque la media de la Eurozona se ha colocado en un 2 % al cierre del mes de diciembre de 2025.
Pero, aunque pueda decir eso, le queda mucho trabajo por delante, porque todavía hay 8 países con una inflación superior al 3 %, lo cual demuestra los desequilibrios que hay entre los 20 países que usan el euro como moneda. Muchos de ellos no han conseguido, ni de lejos, detener uno de los mayores cánceres de la economía, que no es otro que la inflación.
España tiene un tamaño suficientemente grande como para que su aumento de la inflación contamine al resto
Entre esos ocho países, los líderes son Eslovaquia y Estonia. Con un 4,1 % de inflación, son, con diferencia, los peores de los países, aunque su tamaño les salva de ser una preocupación para el BCE, porque su capacidad para contaminar es pequeña. El siguiente peor país es Austria con un 3,9 %, y es más de lo mismo, por su peso específico en la economía de la Eurozona. El cuarto, con un 3,8 %, es Croacia; el quinto, Letonia, con un 3,5 %. Le sigue Luxemburgo con un 3,3 %, el séptimo es Lituania con un 3,2 % y el octavo es España con un 3,0 %.
De estos ocho países, los siete primeros son pequeños o muy pequeños, y su economía es poco relevante en el peso de la zona Euro. El caso de España es completamente diferente, porque somos la cuarta economía en la UE y, por lo tanto, nuestra economía puede contaminar al resto.
Las otras tres grandes economías han hecho su trabajo. Alemania está con un 2 % de inflación, Francia con un 0,7 % e Italia con un 1,2 %. Son las que han sabido poner medidas para parar su subida de precios, y han hecho todo lo que debían para evitar que sus ciudadanos fuesen los pagadores de un desastre que proviene de la compra de deuda indiscriminada por la pandemia y por la crisis energética que ha vivido y de la alguna manera sigue viviendo la Unión Europea.
Hay siete países que, además, en el último año han conseguido bajar su tasa de inflación, y entre esos países de nuevo están los tres grandes, que bajan un 14,3 % en el caso de Italia, que fue capaz de cerrar 2024 con 1,4 % de inflación en 2024 y un 1,2 % en 2025.
A diferencia de España, Alemania, Francia e Italia lo han hecho muy bien con la inflación para estar ya en una zona de confort
Alemania vuelve a dar ejemplo, llevando sus niveles de precios de un 2,8 % de subida en 2024 a un 2 % en 2025, bajando su inflación un 28,6 % en un solo año. Francia, que casi nunca es ejemplo en nada, en este tema lo ha hecho francamente bien, pasando de un 1,8 % a un 0,7 %, lo que supone una bajada del 61,1 %.
Nuestro ministro de Economía debería investigar que han hecho Alemania, Francia e Italia para estar ya en una zona de confort, mientras que nosotros, con un 3 % y una subida del 7,1 % en el año, demostramos estar descontrolados.
Para que sepan exactamente dónde estamos, he preparado esta tabla que nos dejará mucho más clara la situación:
El país que peor lo ha hecho este año es, sin duda, la mejor economía en la UE: Irlanda. La inflación se le ha disparado de un 1 % en 2024 a un 2,7 % en 2025, lo que supone un incremento del 170 %. A Luxemburgo, la segunda mejor economía en crecimiento de la UE, también le ha pasado lo mismo. La cifra de inflación se le ha descontrolado de un 1,6 % a un 3,3 % y, por lo tanto, ha subido un 106 %. La tercera ha sido Austria, yendo del 2,1 % al 3,9 %.
España ocupa el noveno puesto en crecimiento de la inflación.
El mejor país ha sido Chipre, que ha conseguido pasar de un 3,1 % a sólo un 0,1 %, y el segundo mejor ha sido Francia, seguido de Bélgica.
Con esta foto, Christine Lagarde y el BCE -Banco Central Europeo- tienen todavía mucho trabajo por delante. Catorce países están todavía por encima del 2 %, y Países Bajos está en un 2,5 %, aunque haya bajado un 36 % su tasa y España, como hemos visto, está en el 3 % y subiendo.
Esto produce que el BCE tenga enormes dificultades para volver a bajar tipos para dinamizar la economía europea. Catorce países de veinte fuera de la senda del 2 % son demasiados para tratar de dinamizar la economía con políticas monetarias.