Cuando los amigos de Sánchez a la cárcel van, los funcionarios deben poner sus barbas a remojar
Cuando las cifras dejan de ser coherentes, lo que sucede es que no hay manera de interpretar los datos de una forma veraz. Así que ya saben, si mienten, prevarican, y si prevarican irán a la cárcel
Aquí no se va a salvar nadie que se haya pringado en algo, porque los jueces han empezado a coger carrerilla y a los guardias civiles de la UCO y a la Policía Nacional de la UDEF, ya no los para ni Darth Vader (Marlaska). En la cárcel ya están Ábalos y Koldo, íntimos de P.S. que dice no saber quienes son. Seguirá Santos Cerdán, Leire Díaz, Zapatero y todos los demás.
Está a punto de caer Juan Manuel Serrano, íntimo de P.S., que se fue a Correos a reflotarlo y la dejó con un pufo de 1.200 millones. Obviamente no todos por pagar a Leire y seguro que alguien más que pasaba por allí como el que no quiere la cosa, porque en general los amigos de P.S. no son todos tan listos como parecen.
Dimite de su puesto en la Agencia Tributaria la Directora General, pocos minutos después de que tres directivos de la SEPI, y no me refiero a Presidentes ni miembros del Consejo de Administración, sino Directores de Área como el Director Corporativo, el del Área de Participadas III o el Director del Fondo de apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, se anuncie su imputación y Soledad ha decidido hacer gala a su nombre y ha decidido mejor sola que mal acompañada. Es decir, están empezando a caer peones que se creían intocables como Juan Manuel Serrano.
La pregunta que les quiero dejar aquí es bien sencilla, ¿Cuánto tardarán en caer el Director del CIS, la Presidente del INE, el Director General de la Intervención General del Estado, el Director general del SEPE o el Subdirector General de estadísticas del Ministerio de Trabajo? Porque estos y no otros, se puede preguntar alguien. La respuesta es sencilla, porque, supuestamente, han manipulado las estadísticas oficiales y hay varios artículos en el Código Penal directamente relacionados con este tema.
Todo por ser partícipes en la ocultación de datos para la toma de decisiones. Aquí se ha abierto la veda y el primero en esta lista mía será José Féix Tezanos, pero no se va a salvar ni el apuntador.
Así que lo mejor que pueden hacer los responsables de estas áreas es dejar de colaborar con el sistema y empezar a publicar la verdad de la economía española y si por ello les cesan, tendrán al menos la garantía de poder salvarse, y si luego colaboran estarán salvados del todo.
Hoy les voy a hablar del SEPE y sus estadísticas en las que el paro oficial no para de caer, cuando todos sabemos que eso no es verdad porque los Fijos Discontinuos que están parados no se cuentan en las estadísticas y, a renglón seguido, les voy a hablar de los Beneficiarios del Desempleo y las Prestaciones que perciben. Así que ya saben, el DG del SEPE y el Secretario de Estado de Trabajo, pongan sus barbas a remojar, porque aquí no cuadra nada:
Para que vean, lo que dice el SEPE es que vamos como un cohete que es lo que quiere poder decir P.S. Esto lo que nos dice es que la media de parados a cierre de 2025 fue de 2,47 millones y que a cierre de junio es de 2,38 millones, lo que supone una bajada del paro en estos 6 últimos meses del 3,8 %, que no está nada mal.
Ahora bien, cuando nos vamos a ver las cifras desde el punto de vista de los beneficiarios, empezamos a ver que las cifras ya no cuadran tan bien.
Los beneficiarios medios a cierre de 2025 fueron 1,81 millones de perceptores. A cierre de mayo, gracias a la fuerte caída mensual del 5,2 % respecto a abril, el descenso medio se queda en apenas un 0,9 %. Es decir, hay una diferencia del 75 %, o, si lo prefieren, de 2,9 puntos porcentuales menos.
Para lograr una reducción del 0,9 % en los beneficiarios de prestaciones, habría que reducir el paro un 3,8 %. Esto no suena nada bien y, además, resulta casi imposible. Pero si a eso añadimos que a cierre de 2025 pagábamos una media mensual de 2.035 millones por desempleo y que este año pagamos 2.128 millones, el resultado es que el coste de las prestaciones ha aumentado un 4,6 %.
A este ritmo, si el paro se redujera a la mitad, solo habría un 25 % menos de beneficiarios y acabaríamos pagando el doble que hoy. Llevado al absurdo, parecería que para pagar menos prestaciones habría que aumentar el paro.
Cuando las cifras dejan de ser coherentes, lo que sucede es que no hay manera de interpretar los datos de una forma veraz. Así que ya saben, si mienten, prevarican, y si prevarican irán a la cárcel.
Si yo fuera alto cargo del SEPE o del Ministerio de Trabajo, empezaría a preguntarme si merece la pena conservar el puesto a costa de acabar primero imputado y después en la cárcel, por colaborar con un presidente que ha decidido que el único importante es él y que ustedes son simples instrumentos para mantenerse en el poder.