07 de octubre de 2022

Ilustración Lu hipotecas

Lu Tolstova

Vivienda

La odisea de los jóvenes para acceder a una hipoteca: «Sin ayuda de los padres, imposible»

La lista de condiciones exigidas a cambio de la concesión de una hipoteca alejan cada vez más a los jóvenes del acceso a una vivienda. Los padres y familiares están obligados a cargar con el peso

Nunca se habían comprado tantos inmuebles. El pasado miércoles, tres grandes portales inmobiliarios publicaron unas cifras que a muchos jóvenes les parecieron completamente ajenas. Es el gran pecado de la información económica. Los datos sobrevuelan varios metros por encima de la realidad. También los que afirman que el acceso a una vivienda se ha elevado un 31 % en enero de 2022. Los filtros, las condiciones y la letra pequeña escondida en los créditos hipotecarios, alejan –cada día más– a los jóvenes del acceso a una propiedad.
Hace un mes Carlos firmó su hipoteca. Tiene 34 años y lleva ahorrando todo lo que la precariedad laboral le ha permitido hacerlo. Es uno de los jóvenes españoles que ha decidido dar el paso de sentarse frente a un banco para comprar una vivienda. «Te exigen muchos documentos antes de comenzar a valorar si te conceden la hipoteca», dice Carlos que, junto a su novia, cargó con una enorme carpeta de camino a la entidad bancaria. Las gomas del portafolios cedían por la presión de la cantidad de documentos solicitados: «Declaraciones de la renta, últimas nóminas, contratos de trabajo fijo, vida laboral de ambos o confirmación de no tener préstamos activos…», cuenta.

Tuve que liquidar el préstamo del coche para que me concedieran la hipotecaJulio, profesor (37 años)

Fue esta última exigencia –el préstamo del coche– la que hizo que Julio tuviera que esperar para firmar la hipoteca de la vivienda en la que ya vive junto a su pareja. «Me quedaban cinco cuotas del coche que hubo que liquidar y esperar a que mi nombre desapareciera de la lista de información de riesgos», asegura.
No es la única barrera que separa a los jóvenes del desarrollo de un proyecto de vida. Superar los 35 años incluye una traba más en el camino. «Si uno de los dos supera los 35 años, es un punto más en contra», dice Carlos cuya pareja cumplió hace unos meses 36. Las condiciones se endurecen, «te añaden seguros de vida, de casa, de coche y un plan de pensiones con la excusa de bajarte la letra», apunta, «el objetivo del banco es lanzarte el anzuelo para atarte a ellos con productos financieros a lo largo de toda la vida de la hipoteca».

Si tus padres no cuentan con ese colchón, imposibleCarlos, escritor (34 años)

Julio hace memoria, «nuestro piso costó 200.000 euros, así que teníamos que tener 40.000 más los gastos de gestión, otros 4.000 euros, e impuestos». Es este el gran abismo al que se enfrentan muchos jóvenes, la entrada y los gastos derivados del acceso a la vivienda. Ambos firmaron por el 80 % del importe, el resto salió de su bolsillo y del de sus padres. «Evidentemente, ese dinero salió de los padres», afirma Julio.
Carlos accedió de la misma manera, «solo es viable comprar una casa si te ayuda un familiar con un préstamo personal, si tus padres no cuentan con ese colchón, imposible».
Cartes y Sofía se dieron cuenta en seguida. «Después de estar pagando mes a mes un alquiler, comenzamos a buscar opciones para comprar y aun teniendo ingresos decentes no fue fácil acceder a una hipoteca tradicional», dicen. Los cálculos son rápidos, «para comprar una vivienda de 300.000 euros necesitas tener ahorrados 90.000, es decir, 500 euros al mes durante 15 años».

Para pagar la entrada necesitas haber ahorrado 500 euros al mes durante 15 añosCartes y Sofía, cofundadores de Libeen

Ambos crearon Libeen, una tecnológica que ofrece el acceso a la vivienda con una entrada de solo el 5 %. Durante los cinco primeros años el cliente paga un alquiler mensual que le da margen para ahorrar el 15 % restante y completar –así– la entrada del 20 % solicitada por los bancos. En ese punto, ya son propietarios del inmueble. «Somos millennials, dando soluciones a los millennials», dicen José Manuel Cartes y Sofía Iturbe, cofundadores de la compañía.
Comentarios
tracking