Alumnos realizando la PAU en la Universidad de León
Más de 50.000 estudiantes preparan ya la PAU extraordinaria, muchos para subir nota
A estos exámenes acuden tanto los alumnos que necesitan recuperar como aquellos que aspiran a aproximarse a la máxima calificación posible, situada en 14 puntos
Más de 50.000 estudiantes afrontan estos días la preparación de la convocatoria extraordinaria de la prueba de acceso a la universidad (PAU) de 2026. Una parte significativa de ellos acudirá a los exámenes con el objetivo de mejorar su calificación, pese a que la nota media obtenida en la convocatoria ordinaria se ha situado ligeramente por debajo del siete.
La PAU extraordinaria ha arrancado esta misma semana en Navarra, donde 554 alumnos concluyen este viernes las pruebas. Sin embargo, en la mayoría de las comunidades autónomas los exámenes se celebrarán los días 30 de junio, 1 y 2 de julio. Castilla-La Mancha adelantará el calendario un día, de modo que sus estudiantes comenzarán el 29 de junio, mientras que en Asturias la convocatoria extraordinaria tendrá lugar entre el 6 y el 8 de julio.
Cataluña mantendrá todavía este año un calendario distinto. Allí, la segunda convocatoria se desarrollará los días 2, 3 y 4 de septiembre, aunque será la última vez que se celebre en esas fechas. A partir de 2027, la PAU extraordinaria catalana pasará también a julio, con el fin de ajustarse al calendario que siguen el resto de comunidades.
La previsión apunta a que más de 50.000 alumnos volverán a presentarse a esta convocatoria. En 2025 fueron 51.765 estudiantes, 1.841 más que en 2024, y una parte muy relevante de ellos acudió solo a la fase específica, con 19.214 matriculados en esa modalidad. Esta circunstancia refleja que la convocatoria extraordinaria no está destinada únicamente a quienes tienen pendientes materias de segundo de Bachillerato, sino también a quienes buscan elevar su nota final para competir en mejores condiciones por una plaza universitaria.
A estos exámenes acuden, por tanto, tanto los alumnos que necesitan recuperar como aquellos que aspiran a aproximarse a la máxima calificación posible, situada en 14 puntos. La fase general, también denominada fase de acceso, permite alcanzar hasta 10 puntos y se calcula a partir de la media del Bachillerato, que representa el 60 % de la nota. Además, esta calificación tiene validez indefinida.
La fase específica, de carácter voluntario, permite sumar hasta llegar a los 14 puntos. Su validez se mantiene durante el año en que se supera y los dos cursos académicos siguientes. Esta parte resulta especialmente determinante para quienes quieren acceder a grados con una elevada demanda y notas de corte muy altas, donde unas décimas pueden marcar la diferencia entre obtener plaza o quedarse fuera.
Precisamente esa competencia por entrar en el grado deseado ha llevado a muchas familias a recurrir cada vez más a clases particulares. El profesor Antonio Barbeito, director de las academias Mundoestudiante, explica a EFE que las solicitudes de preparación vinculadas a la selectividad han aumentado un 30 % este año respecto a 2025. En paralelo, las clases orientadas específicamente a la segunda convocatoria han crecido un 18 %.
Barbeito resume esa presión académica con una idea clara: «Los estudiantes quieren llegar a su nota, y cada vez la nota de corte según que carrera aumenta más». Por ello, aconseja revisar con detalle el examen realizado en junio, ya que permite comprender mejor su estructura y la forma en que se plantean las respuestas.
También recomienda tener muy presente que el examen debe escribirse pensando en quien lo corrige. «Tú no escribes para ti, escribes para una persona que no te conoce», advierte. En esa línea, aconseja controlar bien los tiempos, elegir las materias en las que el estudiante se sienta más seguro y, en la fase específica, apostar por aquello que ofrezca más garantías.
Aunque nueve de cada diez matriculados logra superar la PAU, en 2025 el porcentaje de aprobados descendió casi tres décimas y se situó en el 89,98 % de media, frente al 92,95 % registrado en 2024. Los datos recopilados por las delegaciones de EFE indican que en 2026 el porcentaje de aprobados ha bajado en comunidades como Madrid, Cataluña, Andalucía, Cantabria, Navarra, Canarias, Murcia, Baleares o La Rioja, entre otras.
En algunos territorios el descenso apenas llega a unas décimas o a medio punto, pero en otros casos la diferencia supera el punto. Madrid registró un 95,1 % de aprobados en 2026, frente al 95,5 % del año anterior. En Cataluña, el porcentaje fue del 94,97 %, frente al 95,68 % de 2025. En La Rioja se pasó del 97,57 % al 97,08 %, mientras que en Aragón el dato fue del 94,91 %, también frente al 97,57 % anterior.
La misma tendencia se observa en Navarra, con un 96,98 % frente al 97,92 %; Murcia, con un 93,7 % frente al 94,4 %; Andalucía, con un 90,63 % frente al 91,98 %; Baleares, con un 89,6 % frente al 92,5 %; La Rioja, de nuevo con un 97,08 % frente al 97,57 %, y Gran Canaria, con un 91,6 % frente al 92,6 %.
Las notas medias de acceso también han sido en su mayoría más bajas en varias comunidades. Por debajo del siete se situaron Cantabria, con un 6,30; Comunidad Valenciana, con un 6,35; Murcia, con un 6,68; Andalucía, con un 6,85, y Castilla-La Mancha, con un 6,957, entre otras.
Por encima de esa barrera quedaron Castilla y León, con un 7,46; Baleares, con un 7,08; La Rioja, con un 7,38; Asturias, con un 7,4; Extremadura, con un 7,12, y Cataluña, donde la nota media de acceso, contando la media del Bachillerato, fue del 7,16. En esta última comunidad, además, la nota media del examen de Matemáticas II ha sufrido una caída histórica, con un 4,18, el peor resultado desde 2014.
No obstante, no todas las comunidades han seguido una evolución negativa. En algunos territorios el porcentaje de aprobados fue superior al del año anterior. Es el caso de Castilla y León, con un 98 %; Castilla-La Mancha, con un 96,87 %; Galicia, con un 96,24 %; Asturias, con un 95,12 %, o Extremadura, que alcanzó un 96,7 % de aprobados, el tercer mejor resultado de los últimos 20 años.
En Aragón, la tasa de aprobados se situó en el 94,91 %; en el País Vasco, en el 95,26 %, y en la Comunidad Valenciana, en el 95,23 %. De este modo, la convocatoria extraordinaria llega marcada por la presión de las notas de corte, el deseo de mejorar calificaciones y unas cifras de aprobados que, aunque siguen siendo elevadas, muestran ligeros retrocesos en buena parte del país.