22 de enero de 2022

Manifestación por la oficialidad del asturiano el pasado mes de octubre en Oviedo

Manifestación por la oficialidad del asturiano el pasado mes de octubre en OviedoEuropa Press

Asturias

El PSOE acelera su última operación de ingeniería social: la imposición del bable

Los socialistas tratan de forzar una reforma estatutaria sin contar con PP ni Vox y agitar la batalla linguística con vistas a las próximas elecciones
El pasado día 11 de noviembre, el presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, hizo un alegato a favor de convertir el bable en lengua cooficial. El jefe del Ejecutivo pronunció unas palabras de apertura a la edición de la tesis «¡Volved las manos al bable! La llingua asturiana nel franquismu», de Inaciu Galán y que acaba de publicar Ediciones Trabe. Lengua y franquismo son dos elementos imprescindibles en muchas de las operaciones de ingeniería social del PSOE, y tampoco faltan en este nuevo episodio. Como tampoco un cierto tono épico: «Tenemos el deber urgente de engarzar nuestra historia con el porvenir sin dejar cuentas pendientes», afirmó Barbón.
Adrián Barbón, presidente de Asturias

Adrián Barbón, presidente de AsturiasEuropa Press

El día 20 de ese mismo mes de noviembre el expresidente socialista Juan Luis Rodríguez-Vigil rechazaba categóricamente «la imposición de algo que no se habla». Rodríguez-Vigil particiopó en una recogida de firmas organizada por la Plataforma contra la cooficialidad del asturiano. «Lo hago como socialista»,dijo, confiando en que esta posición «cada día se extienda más» entre las filas de su partido porque, aseguró, «el PSOE nunca fue partidario de este disparate».

El expresidente socialista de Asturias Juan Luis Rodríguez-VigilEuropa Press

Apenas nueve días separan las posiciones antagónicas de un presidente y un expresidente autonómico del mismo partido. Dos posiciones que reflejan a las claras la cara y la cruz del propio PSOE ante una cuestión que nunca antes había sido un problema ni motivo de confrontación política o social. El propio Rodríguez-Vigil alertó ante del riesgo de «discordia civil durante decenios».
Sin embargo, el Gobierno de Asturias ha ido hilvanando una mayoría parlamentaria suficiente para reformar el Estatuto de Autonomía e imponer el asturiano como lengua cooficial. A la unión de PSOE, Podemos e Izquierda Unida se ha sumado Foro Asturias –partido fundado por Francisco Álvarez Cascos– a pesar de que tradicionalmente se había opuesto. 
En Asturias gobierna el PSOE en minoría en un Parlamento muy fragmentado, con 20 de los 45 diputados. La Cámara se completa con 10 diputados del PP, 5 de Ciudadanos, 4 de Podemos, 2 de IU, 2 de Foro Asturias y 2 de Vox. Para reformar el Estatuto es necesaria una mayoría de tres quintos, que se logra al sumarse Foro Asturias. Ahora, el objetivo socialista en imprimir velocidad al proceso para que se tramite cuanto antes. No hay que olvidar que el líder socialista asturiano se marcó 2023 como fecha límite para lograr la reforma estatutaria, la llave para poder promover una «inmersión lingüística». 
Las fechas comienzan a presionar a los impulsores de esta operación de ingeniería social y lingüística, porque su intención es llegar a las próximas elecciones autonómicas y municipales con la reforma hecha. De esta forma, podrán agitar una bandera «nacionalista» con vistas a la campaña electoral. Los estrategas socialistas consideran que la gestión económica es un baldón que, a estas alturas, ya no podrán enderezar. Y cuando la economía va mal y la gestión carece de rumbo, lo mejor es agitar fantasmas de carácter identitario. Algo parecido a lo que en su día hizo Artur Mas en Cataluña... con los resultados por todos conocidos.
Manifestación

Miles de personas acudieron a la manifestación por la oficialidad del asturiano el pasado mes de octubre en OviedoEuropa Press

Desde el Partido Popular se considera que lo que subyace en esta operación es el desarrollo de un macrochiringuito para proveer de puestos a personas afines al socialismo y sus satélites en el Principado. Los socialistas esperan así ver incrementada exponencialmente su influencia en la región con la tasa de actividad más baja de España. Eso sí, un «lobby» sufragado por los bolsillos de todos los asturianos, en medio de una crisis económica y social sin precedentes.
Vox, por su parte, ha contraatacado con un polémico cartel en el que aparecen besándose en la boca los líderes de PSOE y Foro Asturias que harán cooficial el bable. «Los adrianes te quieren meter la llingua», reza el cartel en alusión a Adrián Barbón, presidente del Principado, y al secretario general y portavoz de Foro Asturias, Adrián Pumares. 
La estrategia del PSOE ya ha generado episodios de tensión que antes nunca se habían producido y puede percibirse una tendencia a la polarización, en la que los partidos de centro- derecha quedan en un bando marcado por oponerse a la «tradición», a «lo nuestro», a «nuestra cultura», «a nuestra lengua»... La historia se repite. 
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