Una instantánea del banquillo de los acusados, con Aldama, Ábalos y Koldo (de izquierda a derecha) durante el juicio del 'caso mascarillas'
Visto para sentencia
El fiscal señala los «silencios» de algunos actores de la trama corrupta que ha llevado a un ex ministro de Sánchez al banquillo
Es la primera vez, en la historia de nuestra democracia, que el Supremo enjuicia a un miembro del Gobierno estando vigente el mandato del presidente que lo nombró
Están todos los que son pero no son todos los que están. El fiscal Alejandro Luzón ponía la lupa de su alegato final en los miembros de la «organización criminal» que ha llevado a sentarse en el banquillo de los acusados a todo un ex ministro de Pedro Sánchez, nombrado por el presidente del Gobierno y estando todavía vigente el mandato del Ejecutivo del que formó parte, por un caso de corrupción que, ayer, pasadas las nueve de la noche quedó «visto para sentencia».
El jefe Anticorrupción desmenuzó, con sumo detenimiento, las razones por las que la Sala ha de fijarse en la existencia de una trama perfectamente ensamblada y concertada para delinquir, compuesta por una pluralidad de actores. «Algunos han comparecido en este juicio (...) La Sala debe tener presente esto porque entre los protagonistas del drama penal, como denominaba Ferri a los sujetos activos del delito, faltan varios actores con distinto grado de participación. La Sala debe valorar también sus declaraciones y, sobre todo, sus silencios», apuntaba Luzón a los siete magistrados que han asistido, con un estoicismo admirable, a las horas de declaraciones prestadas en el Salón de Plenos del Supremo.