25 de septiembre de 2022

Muestran al consumidor el origen de nuestros vinos y disufrtan de la experiencia de primera mano

Muestran al consumidor el origen de nuestros vinos y disufrtan de la experiencia de primera manoGTRES

Gastronomía

Cómo vivir la vendimia nocturna, un planazo familiar

La bodega Ramón Bilbao abre su finca Las Amedias

Después de doce meses pendientes del cielo, en la localidad de Rueda que da nombre a la Denominación de Origen, comienza la vendimia. Es el momento más importante del año, ese en el que casi te lo juegas todo. Y a mi me parece una idea magnífica que una bodega importante, como la de Ramón Bilbao, que lleva seis años con bodega propia en Rueda, abra su finca Las Amedias a quienes quieran probar la experiencia de vendimiar por la noche.
Es la oportunidad de conocer sobre el terreno la frenética actividad nocturna que se vive en sus instalaciones estos días. Allí vendimian sus 70 hectáreas por la noche y de forma mecanizada. Unas máquinas con sensores recorren las hileras de viñas y van recogiendo los racimos que se van acumulando en el tractor. Así las uvas de las variedades Sauvignon Blanc y Verdejo, llegan a la bodega y se les da un tratamiento de frío para que no comiencen a fermentar. Luego comienza el ritual imparable de despalillado, limpieza, estrujado o fermentación, necesarias para que salgan anualmente 115 millones de botellas de esta bodega de Rueda, Valladolid, al mundo. Un urbi et orbe en toda regla.
La bodega la abren a quien quiera participar en las Noches de Vendimia. La aventura de convertirse en vendimiadores; cortar racimos, pisarlos y probar el mosto resultante, además de recibir una completa explicación de todo el proceso. Cuanto más lo conoces más amas el resultado y entiendes que sea cultura y arte. No está asegurado que uno salga de allí detectando el regaliz, la manzana o el apio que los enólogos aprecian, pero sí que la experiencia es brutal para los seis sentidos porque el Umami también existe.
¿Por qué se vendimia por la noche? Me alegra que me lo preguntes, pues tiene lugar estos días durante la noche porque es cuando las temperaturas disminuyen (en invierno por la noche en esta zona se puede llegar a -10º), así se evitan posibles oxidaciones y pre fermentaciones. La experiencia de ser vendimiador nocturno se completa con una cena: brócoli con lima kinchie, salmorejo, maki de atún, angus de teriyaki y torrija de crema, nada típico de Castilla pero sí lo es el maridaje con los vinos blancos de la bodega. Sus estupendos verdejos hacen los honores de anfitrión.
«Las noches de Vendimia es una experiencia que comenzamos a hacer en 2018 con la que queremos mostrar al consumidor el origen de nuestros vinos donde podrán disfrutar de la experiencia de primera mano, recogiendo la uva y siguiendo todo su proceso de elaboración», apunta Clara Bañuelos, Gerente y Directora técnica de Bodegas Ramón Bilbao Rueda. Y cuando sales de la bodega, rozando la madrugada, te encuentras con un espectáculo digno de «Encuentros en la tercera fase» cientos de lucecitas parpadeantes por los campos y un desenfreno de enormes tractores circulando sin parar. Aquí estos días se vive por la noche y ustedes pueden ser testigos de ello.
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