La cantante Isabel Pantoja
La reacción de Isabel Pantoja a la muerte de Julián Muñoz
El exalcalde de Marbella ha fallecido a los 76 años de edad por un cáncer de pulmón
Julián Muñoz, exalcalde de Marbella y figura central en varios escándalos de la política española, ha muerto a los 76 años a consecuencia de un cáncer irreversible. Muñoz llevó varios días hospitalizado en Málaga, y su nombre quedó marcado por la «Operación Malaya», el famoso caso de corrupción. No obstante, también fue conocido por su turbulenta vida privada, incluyendo su relación mediática con Isabel Pantoja. En los últimos tiempos, había retomado la relación con su esposa Mayte Zaldívar, con quien se había vuelto a casar recientemente. Su muerte vuelve a ocupar portadas no solo por sus tramas políticas, sino también por su relación de seis años con Pantoja, una historia que incluyó infidelidades, lavado de dinero, y muchas tensiones familiares.
La relación entre la expareja ha sido nula durante los últimos años. Incluso se publicó que Muñoz habría estado escribiendo sus memorias con un objetivo claro: desvelar información comprometedora que podría poner a Pantoja en serios aprietos, revelando presuntos episodios delictivos en los que ella podría estar involucrada. A pesar de esta amenaza, Isabel no parece preocupada. «Le da exactamente igual lo que Julián cuente», aseguró Antonio Rossi en Vamos a ver.
Julián Muñoz en De Viernes.
Pantoja ha reaccionado con indiferencia ante la muerte del político. Sabemos que no pisará su tanatorio y no se pronunciará sobre él. La tonadillera continúa centrada en su agenda de conciertos y este fallecimiento no le afecta en absoluto. Sin pronunciarse al respecto ni en persona ni en redes sociales, donde solo comparte contenido sobre su gira por los 50 años de carrera. Su inminente concierto en Alcalá de Henares el 27 de septiembre, apenas tres días después del fallecimiento, casi coincide con el 40.º aniversario de la muerte de Paquirri, quien falleció un 26 de septiembre.
Isabel Pantoja y Julián Muñoz
La cantante protagonizó un tenso incidente en el aeropuerto de Tenerife, donde, visiblemente alterada, estalló contra una reportera que le preguntó por sus hijos, gritándole: «Cállate ya, imbécil». Este altercado ha avivado las especulaciones sobre la presión que enfrenta, especialmente en medio de rumores sobre su complicada relación con su hermano Agustín y la inminente mudanza a Madrid tras la venta de su emblemática finca, Cantora.
Romance prohibido
En 2003, el romance prohibido entre Isabel Pantoja y el entonces alcalde de Marbella, Julián Muñoz, salió a la luz, desatando una tormenta mediática. Aunque Pantoja se mostraba feliz, su relación con Muñoz, quien aún estaba casado con Mayte Zaldívar, se convirtió rápidamente en objeto de escándalo. A pesar de las sospechas de infidelidad, Julián negó las acusaciones mientras su relación con la cantante se confirmaba públicamente en el Rocío.
El estallido del Caso Malaya, que implicaba a la pareja en una red de corrupción, llevó su amor al ojo del huracán, marcado por la ya famosa frase de Pantoja: «Dientes, dientes, que es lo que más les jode». En 2009, la historia terminó abruptamente cuando ambos enfrentaron la justicia por su implicación en el escándalo, vendiendo el trágico destino de este amor envuelto en traiciones y escándalos legales.
Isabel Pantoja, Julián Muñoz y Mayte Zaldívar, en el juicio por el caso Malaya en 2013
La venta de Cantora
Pantoja también enfrenta la difícil tarea de dejar atrás su hogar de toda la vida. Después de meses buscando un nuevo hogar, la artista finalmente ha encontrado una casa de ensueño, situada en una de las urbanizaciones más exclusivas de la capital, donde sus vecinas incluirán a celebridades como Sara Carbonero y Cristina Pedroche. Se trata de La Finca, con un alquiler que podría alcanzar los 15.000 euros mensuales, la residencia cuenta con impresionantes 1.000 metros cuadrados, varios dormitorios, jardín y piscina, además de una garita de seguridad para garantizar la privacidad de Pantoja.
Sin embargo, la felicidad de la artista contrasta con la sombra de su complicada situación familiar. Pantoja está en el proceso de vender su finca Cantora, lo que no solo le permitirá sanear sus cuentas, sino que también ha desatado una serie de tensiones con su hijo, Kiko Rivera. La relación entre madre e hijo es tensa, y la noticia de la venta ha reavivado viejas heridas. El Dj es, de hecho, el copropietario de Cantora, lo que ha generado especulaciones sobre posibles disputas legales y económicas entre ambos.
Por si fuera poco, en el piso de Sevilla que Isabel ha dejado atrás vive Junko, la esposa de su hermano Bernardo, lo que complica aún más la situación. A pesar de que Junko se encuentra en su hogar, la tonadillera ha expresado su deseo de que pronto se realicen los cambios necesarios, ya que la venta del piso es parte del plan que tiene para sanear sus cuentas y garantizar un futuro sin preocupaciones económicas.