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Alfonso Martínez de Irujo, en una imagen de archivo

Alfonso Martínez de Irujo, en una imagen de archivoGTRES

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El castillo salmantino de Alfonso Martínez de Irujo, el miembro más discreto de la familia Alba

Una máxima que sigue desde muy joven, cuando reservado, marcó una diferencia evidente dentro de la familia Alba

En una familia habituada al foco mediático, donde los titulares sobre bodas, herencias y eventos sociales son una constante, Alfonso Martínez de Irujo ha construido un camino muy distinto: el de la discreción. Hijo de la célebre Cayetana de Alba y hermano de figuras habituales en la prensa del corazón como Eugenia Martínez de Irujo, Alfonso ha preferido, en cambio, mantenerse siempre en un discreto segundo plano.

Así se explica que asistiera al enlace de Cayetano Martínez de Irujo con Bárbara Mirjan en la iglesia del Cristo de los Gitanos en Sevilla, pero declinase la invitación para asistir al banquete con el objetivo de no despertar ningún tipo de interés mediático. Una máxima que sigue desde muy joven, cuando reservado, marcó una diferencia evidente dentro de la familia Alba.

Pese a la notoriedad de su madre, Alfonso optó por un perfil bajo, centrado en su entorno personal y profesional. Esa elección no solo lo ha distinguido en la esfera aristócrata madrileña, sino que le también le ha permitido desenvolverse con más libertad que a sus hermanos y lejos del protagonismo que conlleva su apellido.

Su interés por la finanzas le llevó a formarse en Ciencias Económicas en la Universidad Complutense de Madrid, para después realizar un máster en Economía Financiera. Una especialización que ha sido clave en el entramado empresarial de la Casa de Alba a lo largo de los años, aunque también ha desarrollado su profesión en el sector de la banca.

Primero, en París, en Banca Morgan, y a su vuelta a España, en el Banco Saudí. Además, también presidió el Instituto de Empresa (IE Business School), el IE Law School y Patrono de la Fundación Instituto de Empresa. En todos ellos destacan precisamente eso: la seriedad, la prudencia y la coherencia en su manera de afrontar el trabajo.

Aunque posee distintos títulos nobiliarios heredados de su madre –entre ellos el de duque de Híjar–, Alfonso nunca ha mostrado interés por el boato que suele acompañar a estas distinciones. Pero también reclamó a su madre –que les donó la herencia en vida– otros seis títulos más: los condados de Guimerá, de Ribadeo, de Aranda y el de Palma del Río, tres de ellos con Grandeza de España.

Alfonso Martínez de Irujo durante el funeral de la Condesa de Romanones Aline Griffith en Madrid
21/12/2017

Alfonso Martínez de Irujo durante el funeral de la Condesa de Romanones Aline GriffithGTRES

A su vez recibió varias parcelas rústicas y la finca del antiguo castillo de El Tejado en Calzada de Don Diego (Salamanca). Patrimonio histórico de la comarca, es una antigua fortificación medieval que hoy aparece como un testimonio silencioso de la historia señorial de la zona. Levantado probablemente entre los siglos XIV y XV, el castillo formó parte de un pequeño complejo defensivo vinculado a la repoblación y al control territorial de la meseta salmantina.

Lo más reconocible del conjunto es su torre principal, de planta rectangular y muros muy gruesos, que aún conserva parte de sus almenas y la estructura de una galería superior de arcos. El resto del recinto debió de conformar un perímetro amurallado de trazado irregular, reforzado en las esquinas por torreones menores.

Castillo El Tejado

Castillo El Tejado, propiedad de Alfonso Martínez de Irujo

A lo largo de los siglos, la finca y la torre pasaron por diversas manos nobiliarias, hasta quedar vinculadas a la Casa de Alba, a la que todavía pertenecen. Como ocurre con muchas fortificaciones rurales, el castillo perdió su función defensiva y quedó absorbido por la explotación agroganadera de la finca. Hoy, sus restos se encuentran en un estado de ruina parcial y el acceso es limitado, al tratarse de propiedad privada.

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