Mohamed Vi, junto a Moulay Hassan
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Moulay Hassán cumple 23 años cada vez más cerca de suceder a Mohamed VI como Rey de Marruecos
El palacio hace visible la lógica de la sucesión sin mencionarla directamente
Hace tan solo unos días, Mohammed VI de Marruecos nombraba a su hijo, el príncipe heredero, Moulay Hassan, coordinador de las Oficinas y Servicios del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Reales, otorgándole al joven su primer cargo militar de importancia y señalando una aceleración deliberada de su preparación para la eventual sucesión al trono de una de las dinastías gobernantes más antiguas del mundo.
El Gabinete Real anunció el nombramiento el sábado mediante un comunicado oficial emitido en Rabat. No lo describió como un acto simbólico ni preparatorio, sino simplemente como un nombramiento, utilizando el mismo lenguaje que se emplearía para cualquier cargo institucional de alto nivel.
El comunicado señalaba que el propio Mohammed VI había ocupado el mismo cargo de príncipe heredero, puesto que le fue asignado por su padre, el difunto Rey Hassan II, en 1985. Este paralelismo histórico no era casual. Al enmarcar el nombramiento explícitamente en función de la trayectoria del propio rey, el palacio hacía visible la lógica de la sucesión sin mencionarla directamente.
El cargo de Coordinador de las Oficinas y Servicios del Estado Mayor no es un puesto ceremonial. Forma parte de la estructura de mando central de las Reales Fuerzas Armadas e implica la coordinación activa de las oficinas administrativas y operativas que apoyan las funciones del Estado Mayor. Antes de este nombramiento, las funciones militares del príncipe heredero Moulay Hassan eran de carácter ceremonial, a pesar de ostentar el rango de coronel mayor, equivalente al de general de brigada, en las Reales Fuerzas Armadas.
El comunicado del Gabinete Real expuso los valores que rigen las Fuerzas Armadas: competencia y disciplina, integridad y compromiso, patriotismo sincero y un alto sentido de la responsabilidad. Estos son los valores que, según el comunicado, el Príncipe Heredero está integrando en su formación, en lugar de observarlos desde fuera.
Moulay Hassan, inaugurando el edificio construido en honor a su padre
Su formación académica ha sido excepcionalmente rigurosa para un futuro rey. Completó sus estudios de bachillerato con honores en 2020, tras realizar sus exámenes finales en el Lycée Dar es Salaam, un colegio público de Rabat, en lugar de una institución privada de élite, antes de matricularse en la Universidad Politécnica Mohammed VI para estudiar Relaciones Internacionales. Obtuvo su máster en relaciones internacionales en mayo de 2025.
Habla con fluidez árabe, amazigh –lengua indígena del norte de África–, francés, inglés y español. Además, es un gran seguidor del Barça y de Leo Messi, datos, por otra parte, que se dieron a conocer con fin de humanizarle entre el pueblo alauí después de 18 años viviendo en una burbuja palaciega. El hermetismo llegó a tal punto que la escuela en la que estudió siendo pequeño se formó de forma exclusiva para él. Como compañeros de clase, tan solo tenía a 5 niños de su edad elegidos por la corte y que representaban a distintos extractos de la sociedad y regiones del país.
De niño ya acompañaba a su padre a ceremonias y actos institucionales
Su preparación militar se ha desarrollado paralelamente. Ha ostentado rango de oficial en la Guardia Real, el Ejército Real y la Real Fuerza Aérea desde su adolescencia. En agosto de 2025, durante la ceremonia del Día del Trono en Tetuán, su padre lo ascendió a coronel mayor, el equivalente militar de un general de brigada, en una ceremonia que se interpretó como un hito en su preparación militar.
Su papel público se ha expandido notablemente. Representó a su padre en la ceremonia de apertura del puerto Tanger Med II en 2019 y en el funeral del presidente francés Jacques Chirac ese mismo año. Fue el participante más joven en la Cumbre One Planet de París en 2017. En abril de 2026, hace apenas unas semanas, presidió la inauguración de la Torre Mohammed VI en Salé, el rascacielos de 250 metros financiado por Othman Benjelloun que ahora es el edificio más alto de Marruecos. Francia le otorgó, además, la Gran Cruz de la Legión de Honor en octubre de 2024.