07 de agosto de 2022

Palmerston (en su cincuentena), h. 1830-1840

Palmerston (en su cincuentena), h. 1830-1840

Picotazos de historia

Lord Palmerstone, conocido como 'Lord Cupido' por sus numerosas aventuras amorosas

Antes de ocupar el cargo de Secretario de Asuntos Exteriores había mantenido unas escandalosas relaciones con la condesa de Jersey y con la princesa Dorotea de Lieven y saltaba de una a otra mientras pedía matrimonio a la hermana de la primera

Henry John Temple (1784-1865), tercer vizconde Palmerstone, fue un político británico que ocupó el cargo de primer ministro dos veces e influyó en la política exterior del Reino Unido desde 1820 hasta su muerte. Todos los retratos nos muestran a un individuo de pelo rubio, frente despejada y grandes patillas; una personalidad altiva y contenida. A lo largo de su vida política chocó numerosas veces con la Reina Victoria y con su marido el príncipe Alberto de Sajonia Coburgo, en relación a lo que consideraba que debían ser las relaciones con otras naciones y las familias reinantes en dichos países.
Palmerstone también podía ser encantador, si se lo proponía, y era un mujeriego impenitente. Antes de ocupar el cargo de Secretario de Asuntos Exteriores había mantenido unas escandalosas relaciones con la condesa de Jersey y con la princesa Dorotea de Lieven y saltaba de una a otra mientras pedía matrimonio a la hermana de la primera. En 1839 contrajo matrimonio con Emily Lamb, quien había sido su amante durante los últimos diez años, a pesar de estar ella casada con el quinto conde de Cowper. El marido, uno de los cornudos más famosos del Reino Unido, tuvo el detalle de morir el año anterior a la boda de su mujer.
Invitado al castillo de Windsor, en calidad de Secretario de Asuntos Exteriores, fue protagonista de otro escándalo. Durante la noche entró en la habitación de una de las damas de compañía de la reina, la joven lady Dacre, e intentó meterse en su cama. La joven se revolvió y Palmerstone, muy digno, pidió disculpas. Alegó que se había equivocado de habitación y se fue. Claro que primero tuvo que retirar una pequeña cómoda que había utilizado para atrancar la puerta, lo que dejaba sus excusas algo cojas. La reina Victoria, furiosa, intentó, sin éxito, que lo echaran del gobierno.
A pesar de su matrimonio, Palmerstone, fue sumando escándalos de este tipo, o como dicen los ingleses «más plumas a su gorra». El último documentado fue en 1863 – ¡tenía setenta y ocho años!– cuando el periodista Thaddeus O´Kane presentó una demanda de divorcio contra su mujer por adulterio cometido con el entonces primer ministro en la Cámara de los Comunes.
El 18 de octubre de 1865, tras coger frío que derivó en una fuerte fiebre, el médico le comunicó que se preparase a morir.
«¡Morirme!. Mi querido doctor, créame que es lo último que pienso hacer». Y, efectivamente, es lo último que hizo, pocos momentos después.
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