Sebastian Kurz, en la cumbre UE-Balcanes
Austria
Las agencias de sondeos recibieron «pagos incomprensibles» de 150.000 € del excanciller Kurz
La investigación de la presunta financiación ilegal de la campaña de Kurz descubre una serie de irregularidades
En conjunto con su escandalosa dimisión a principios de noviembre, el proceso por acusaciones de corrupción al excanciller austriaco Sebastian Kurz continúa. Se alega que Kurz, el canciller más joven de la historia de Austria, habría financiado su campaña de manera ilegal, utilizando fondos del Estado para comprar sondeos y artículos favorables y falsificados.
Ahora, una investigación interna del Ministerio de Finanzas ha descubierto una serie de irregularidades en los pagos efectuados a agencias de encuestas.
Entre varias desconcertantes cifras, el ministerio destacó los pagos «incomprensibles» a esas agencias, con cantidades que sobrepasan los 120.000 euros. Es un hecho que el nuevo ministro de Finanzas, Magnus Brunner, tacha de «fallo estructural».
A través del Ministerio de Finanza, Kurz había encargado a la agencia de sondeos un estudio por 35.000 euros. Sin embargo, esta recibió en su lugar 156.000, por razones que se desconocen. También se descubrieron irregularidades del mismo tipo en la compra de anuncios a ciertos periódicos.
El descubrimiento se suma a las amplias sospechas que ya baraja la fiscalía pública. Nutre la teoría de que los sondeos a pie de calle manipulados se financiaron con el dinero de los impuestos, permitiendo a Kurz ponerse a la cabeza de su partido, el «Partido de la Gente». Anteriores episodios de la investigación compartieron que una parte de las encuestas de opinión se manipuló para destituir al antiguo líder del partido, Reinhold Mitterlehner, a la vez que catapultaban la popularidad de Kurz como sustituto.
Es un proyecto supuestamente gestionado desde el mismo Ministerio de Finanza, donde Kurz tiene a varios aliados.
Tanto Sebastian Kurz como el antiguo ministro de Finanza, Gernot Bluemel, protestaron repetidamente contra las alegaciones en las semanas previas a sus dimisiones. Sin embargo, el encargado de la investigación interna, Hannes Schuh, se mostró firme, declarando que «la cosa no pinta demasiado bien» para los acusados.