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24 de julio de 2024

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali JameneíEFE

República Islámica

Irán amnistía a más de 20 mil personas detenidas por participar en las protestas

Esta medida de gracia se ha concedido a todos aquellos que no estaban acusados de delitos de sangre, espiar para una potencia extranjera o destrozar propiedades públicas o militares

Las protestas en Irán contra el régimen de los ayatolás parecen haber amainado. Aunque aún existen actos de rebeldía civil que muestran el descontento de gran parte de la población iraní, tras 44 años de República Islámica. Teherán en un gesto de conciliación ha anunciado la amnistía de más de 20 mil personas detenidas por su participación en las manifestaciones.

«Se ha perdonado a 22.000 personas que habían sido condenadas o estaban siendo juzgadas por los disturbios», aseguró el presidente del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, de acuerdo con la agencia de noticias Mizan, que pertenece a la judicatura. «Muchas de estas personas estaban en prisión y la mayoría ha sido liberada», indicó.

La amnistía ha sido concedida por el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Ali Jameneí, en febrero con motivo del 44º aniversario del triunfo de la Revolución Islámica en 1979. En total fueron liberados unos 82.000 acusados y otros 34.000 vieron reducidas sus sentencias, según Ejei.

Aunque no todo se puede atribuir a una síntoma de clemencia de la República Islámica, sino que existen motivos mayores, como la saturación de las cárceles en Irán. El país persa es uno de los estados con mayor número de presos por población. Según el sitio web Prision Insider, la República Islámica tiene un tasa de encarcelados de 228 por cada 100.000 habitantes.

Unos datos de 2021, por lo que este número habría incrementado significativamente tras las protestas de los últimos meses en Irán, que han llevado a prisión a alrededor de 20.000 personas, según apunta Iran Human Rights. Unas revueltas que se desencadenaron tras la muerte de la joven kurda, Mahsa Amini, a manos de la Policía de la Moral, arrestada por llevar mal puesto el velo.

De hecho, uno de los actos de rebeldía entre la población es que cada vez más mujeres evitan usar el hiyab. Pero el régimen no cede, el presidente de Irán, Ebrahim Raisí, afirmó la semana pasada que el uso del velo islámico es una obligación legal y una necesidad religiosa de las mujeres iraníes para mantener una vida «casta» y garantizar la seguridad de la sociedad.

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