El presidente ruso, Vladímir Putin, junto al conocido violonchelista, Sergey Roldugin
400 días de guerra en Ucrania
Condenan a cuatro banqueros por ayudar al testaferro y violonchelista de Putin a colocar millones en Suiza
Los ejecutivos fueron declarados culpables por no llevar a cabo los controles adecuados de las transacciones financieras de las cuentas del íntimo amigo del presidente ruso Serguéi Roldugin
suiza ha condenado a cuatro banqueros que ayudaron a un amigo muy cercano del presidente ruso, Vladimir Putin, a mover millones de francos a través de cuentas bancarias en Zúrich, para sortear las sanciones occidentales.
Serguéi Roldugin, conocido por ser el testaferro de Putin, es violonchelista en San Petersburgo, conoce al mandatario ruso desde que se conocieron en los años setenta en la Unión Soviética. Presentó al presidente ruso a su ahora ex esposa, Lyudmila Putina, y es padrino de la hija mayor de Putin, Maria.
Su íntima relación le ha servido para llevar los asuntos financieros del presidente. Pero, a raíz de la imposición de sanciones occidentales como respuesta a la invasión rusa de Ucrania, han salido a la luz muchos de los chanchullos del violonchelista.
Los asuntos financieros secretos del músico saltaron al ojo público en 2016, como parte de una filtración de millones de documentos de Mossack Fonseca, el cuarto bufete de abogados offshore más grande del mundo. Los conocidos Papeles de Panamá revelaron una red de negocios en paraísos fiscales y cuantiosos préstamos por valor de 2.000 millones de dólares, cuyo rastro conducía a Putin.
La filtración, publicada por The Guardian y un consorcio de periodistas internacionales, sugería que Roldugin era un apoderado de la fortuna oculta del presidente. El violonchelista era supuestamente una de las varias «carteras», que incluían a miembros de su familia y amigos de confianza.
Este nuevo caso pone de relieve cómo personas como Roldugin son utilizadas como «testaferros», según la acusación, para ocultar a los verdaderos propietarios del dinero. En Suiza, los bancos están obligados a rechazar o poner fin a las relaciones comerciales si existen dudas sobre la identidad de la parte contratante.
Así las cosas, los cuatro ejecutivos ayudaron a Roldugin a operar dos cuentas bancarias en Gazprombank en Zúrich, a través de las cuales fluyeron millones de francos, sin llevar a cabo la diligencia debida suficiente, según declaró el tribunal.
Los documentos encontrados en los Papeles de Panamá incluían el pasaporte de Roldugin y un formulario para abrir una cuenta en un banco suizo. Gazprombank debería haber identificado a Roldugin como «persona políticamente expuesta» o PEP, dadas sus conexiones en la cúpula del Kremlin.
La fiscalía denunció que los banqueros no hicieron lo suficiente para determinar la identidad del propietario real de los fondos y que era inverosímil que Roldugin pudiera ser verdaderamente el titular.
El Kremlin ha tachado de «Putinofobia» antirrusa cualquier sugerencia de que los fondos de Roldugin estén vinculados al líder ruso. Desde Moscú, afirman que las finanzas de Putin son de dominio público y que ha declarado regularmente sus bienes y su salario a los votantes rusos.