Supertorpedo nuclear Poseidón
Putin anuncia una prueba con éxito del supertorpedo nuclear Poseidón
El mandatario ruso, además, ha pedido a las autoridades ucranianas que se rinda en los bastiones rodeados por el Ejército ruso
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha anunciado este miércoles un ensayo exitoso del sumergible atómico no tripulado Poseidón, poco más de una semana después de una prueba con un misil de crucero de propulsión nuclear, Burevéstnik.
«Ayer realizamos una nueva prueba de otro sistema prometedor, el submarino no tripulado Poseidón, también de propulsión nuclear», declaró el jefe del Estado en una reunión con militares heridos durante la invasión de Ucrania transmitida por la televisión estatal.
Putin destacó que «por primera vez fue posible no solo lanzarlo desde un submarino portador utilizando un motor auxiliar, sino también poner en marcha su sistema de propulsión nuclear, con el que el aparato navegó durante un cierto período de tiempo».
Destacó que la potencia del Poseidón «supera significativamente» las del misil intercontinental Sarmat, capaz de portar 10-15 ojivas nucleares de guiado individual, y que entrará pronto en servicio en las fuerzas nucleares.
«Además, por velocidad, por la profundidad en que navega este aparato no tiene análogos en el mundo y difícilmente los tendrá próximamente», aseguró Putin.
El presidente ruso insistió en que el ensayo de este arma es un «enorme éxito» y destacó como su gran ventaja que el propulsor atómico del Poseidón es «cien veces más pequeño» que el reactor nuclear de un submarino.
El ensayo del submarino atómico no tripulado siguió al efectuado el pasado día 21 del misil de crucero Burevéstnik, también del propulsión nuclear, que según Putin tiene un «alcance ilimitado».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó recientemente a Putin a dejar de ensayar misiles y detener de una vez por todas la guerra en Ucrania.
Pide la rendición ucraniana en los bastiones rodeados
Asimismo, Putin, ha instado a las autoridades ucranianas, y por extensión al presidente del país invadido, Volodimir Zelenski –a quien evita referirse directamente– que se dirijan a sus tropas en las localidades de Kúpiansk (Járkov) y Pokrovsk (Donetsk), donde, asegura, se encuentran rodeadas para que se rindan.
Rusia llamó «a los dirigentes políticos de Ucrania a que tomen la correspondiente decisión sobre la suerte de sus ciudadanos y militares, al igual que hicieron en (la acería de Mariúpol) Azovstal» en 2022, dijo Putin.
Para ello, se mostró dispuesto a declarar una tregua de varias horas en esas zonas del frente y a invitar a periodistas rusos y extranjeros. «Estamos dispuestos a cesar las acciones militares durante un tiempo determinado: durante varias horas, dos, tres o seis horas para que los periodistas puedan entrar y ver lo que ocurre, hablar con los soldados ucranianos y salir», dijo en un encuentro transmitido por la televisión.
El presidente ruso Vladimir Putin, en un hospital militar de Moscú
Añadió que «lo importante es evitar provocaciones por la parte ucraniana. No vaya a ser que algún dron vuele, un periodista resulte herido y después intenten culparnos de lo ocurrido. Eso no lo necesitamos».
El Ministerio de Defensa ruso informó este miércoles sobre las primeras rendiciones en la filas ucranianas en Kúpiansk y de nuevos avances en las afueras del bastión de Pokrovsk, principal objetivo de la actual ofensiva en el Donbás.
«Un grupo de 12 soldados comunicó su disposición a rendirse a cambio de que se les garantice la vida. Ahora mismo se buscan variantes para su salida segura», señala el parte de guerra en Telegram.
Por orden de Putin, el Ejército ruso intenta convencer a los defensores de Kúpiansk de que «renuncien a resistir y se entreguen prisioneros».
El jefe del Estado Mayor de Rusia, Valeri Guerásimov, informó el domingo a Putin de que el ejército había logrado rodear medio centenar de batallones ucranianos –unos 10.500 soldados– en Kúpiansk y Pokrovsk.
«Con el fin de minimizar las bajas innecesarias, le pido, como hicimos en el pasado, que tome todas las medidas necesarias para garantizar la rendición de los soldados ucranianos, aquellos, por supuesto, que deseen hacerlo», dijo entonces Putin.
Con todo, tanto blogueros militares rusos como el estadounidense Instituto de Estudio de la Guerra pusieron en duda las afirmaciones de Guerásimov.