Los equipos forenses inspeccionan el lugar del tiroteo en Bondi Beach
El presunto autor del atentado de Sídney comparece por primera vez y se enfrenta a la cadena perpetua
El atentado terrorista fue perpetrado en diciembre en la playa de Bondi, en la ciudad australiana de Sídney
A través de una videoconferencia, así ha comparecido uno de los presuntos autores del atentado terrorista perpetrado en diciembre en la playa de Bondi, en Sídney.
Naveed Akram, de 24 años, ha comparecido este lunes por primera vez ante un tribunal local de Downing Centre, acusado de 59 delitos, 15 por asesinato.
La audiencia se ha realizado mientras el joven permanecía recluido en una prisión de máxima seguridad de Goulburn, situada al suroeste de la ciudad.
Esta primera comparecencia se produce tras el ataque del pasado 14 de diciembre, uno de los más mortíferos en la historia de Australia, cuando el acusado y su padre, Sajid, que fue abatido por la policía durante el asalto, abrieron fuego contra un acto de la comunidad judía local. Dejando una cifra total de quince muertos y decenas de heridos.
El abogado de Naveed, Ben Archbold, ha confirmado que es «demasiado pronto» para anticipar qué declaración presentará su cliente, ya que todavía no ha recibido el expediente completo con las pruebas de la acusación.
Según los documentos judiciales divulgados en diciembre y los que han tenido acceso los medios de comunicación, la Policía sostiene que Akram y su padre realizaron entrenamientos con armas de fuego en una zona regional de Nueva Gales del Sur, estado en el que se encuentra Sídney, semanas antes de los hechos.
Las autoridades también han alegado que en el lugar del atentado se lanzaron varios artefactos explosivos improvisados, aunque no llegaron a explotar.
Con vistas a futuro
De ser declarado culpable, el acusado se enfrenta a la pena máxima de cadena perpetua por cada uno de los 15 cargos de asesinato y por el delito de terrorismo que se le imputa.
El juicio se retomará de nuevo en abril, mientras continúan las investigaciones sobre los presuntos vínculos y la motivación del ataque.
Poco después del mismo, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, señaló que el incidente había estado motivado por la ideología del Estado Islámico y, posteriormente, las autoridades confirmaron también que padre e hijo habían recibido entrenamiento militar en Filipinas, donde operan células vinculadas al EI.
La primera comparecencia de Akram se produce una semana después de la visita del presidente de Israel, Isaac Herzog, a la nación austral, invitado por Albanese con el objetivo de expresar su apoyo a la comunidad judía tras el ataque. La visita tuvo lugar en medio de multitudinarias protestas y un amplio despliegue policial.