30 de enero de 2023

barbara walters

GTRES

Barbara Walters (1929-2022)

La entrevistadora más implacable

De su estilo, dulce en la forma y exigente en el fondo, no se libraron ocho presidentes de Estados Unidos ni dirigentes mundiales

Barbara Jill Walters
Nació el 25 de septiembre en Boston (Massachusetts) y falleció el 30 de diciembre de 2022 en Manhattan (Nueva York)

Barbara Jill Walters

Periodista

Desde 1952 a 2014 desarrolló una densa carrera televisiva que se disparó a principios de los setenta con inolvidables entrevistas en la cadena de televisión ABC.

Barbara Walters: «¿Qué les dirás a tus hijos en un futuro sobre este asunto?»
Mónica Lewinski: «Supongo que les diré que su mamá cometió errores».
B.W., mirando fijamente a la cámara: «El eufemismo del siglo».
Así hundió la entrevistadora más implacable, en marzo de 1999 y ante 74 millones de televidentes, a la becaria que tuvo en vilo a Estados Unidos por su relación adulterina con el entonces inquilino de la Casa Blanca, Bill Clinton. Tras la entrevista, la reputación de la becaria se desmoronó para siempre. Todos sus intentos posteriores para «renacer», principalmente por la vía publicitaria, fueron, a la postre, vanos.
Walters no buscaba cobrarse una pieza a toda costa, pero tampoco estaba dispuesta a que sus entrevistas se convirtieran en un ejercicio de acompañamiento o de connivencia para con el entrevistado. Esa concepción exigente del periodismo televisivo, suave en las formas y rigurosa en el fondo, forjó una tendencia aún vigente en Estados Unidos. Por su aro pasaron, todos los presidentes, sin excepción, desde Richard Nixon a Barack Obama. En el caso de Nixon, Walters también hizo estragos seis años después de la dimisión del mandatario, al lograr que confesara su error al no destruir las grabaciones que terminaron dándole la puntilla en el caso Watergate.
Walters se midió, asimismo, a líderes planetarios de la talla de Anuar el-Sadat, el último Sha del Irán, Menajem Begin o los dictadores Jiang Zemin y Fidel Castro, cuya entrevista tardó dos años en conseguir y fue realizada en 1977, en un momento de máxima tensión entre La Habana y Washington. La lista de entrevistados de Walters también incluyó a personalidades del mundo empresarial y artístico. Por ejemplo, John Wayne pocas semanas antes de su muerte. En resumen: todos temían a Walters, pero ninguno se negaba a ser entrevistado por ella.
La periodista, hija de unos inmigrantes rusos de confesión judía, ya acumulaba dos décadas de carrera en la pequeña pantalla cuando, a principios de los setenta, despuntó definitivamente en el mundo de la entrevista política, que hasta la fecha era un territorio de hegemonía masculina. Era también la época en que la sucesión de mentiras -oficiales- del Watergate hizo perder a los periodistas cualquier atisbo de temor hacia el poder. Walters surfeó mejor que nadie sobre esas dos olas simultáneas.
Y supo utilizar ese talento más allá de la entrevista: ahí quedan impactantes reportajes que abarcan desde la historia de Walt Disney a los progresos de la emancipación de las mujeres, pasando por las consecuencias del Sida. Un detalle: la periodista que se codeó durante más de medio siglo empezó como secretaria. Era el único diploma que poseía.
Comentarios

Más de Obituarios

tracking