Fundado en 1910
HorizonteRamón Pérez-Maura

Hernán Cortés: homenaje en México, no en España

¿Se acuerdan de cuando intentaron procesar a Nacho Cano por supuesta explotación de los becarios que había traído a Madrid desde México para preparar el musical allí? Todo aquello quedó en un burdo montaje policial y la versión mexicana de Malinche es un éxito arrollador

A los 479 años de su muerte y 232 años después del último homenaje que se le hizo en México, el pasado lunes, a las 7 de la tarde, se celebró una Misa por Hernán Cortés en la Iglesia de Jesús Nazareno y la Inmaculada Concepción del antiguo Hospital de Jesús en la Colonia Centro de Ciudad de México. La celebración eucarística fue oficiada por monseñor Francisco Javier Acero, obispo auxiliar de Guadalupe que dio las gracias a «los amigos de la historia y de la identidad de nuestros pueblos por estar aquí». Porque en México hay muchos que tienen muy clara su identidad y no creen que haya que avergonzarse de sus mayores como parecemos hacer en España.

A la izquierda del altar de ese sagrado lugar descansan los restos de Cortés en una urna con la simple inscripción de su nombre y las fechas 1485-1547. Tras la celebración, tomó la palabra el escritor mexicano Antonio Cordero que se refirió a Cortés como el «principal benefactor» de los mexicanos. Por más que haya algunos que no lo reconozcan.

También tomó la palabra el arqueólogo, antropólogo social y cultural y etnólogo francés Christian Duverger que habló de que esa había sido una «Misa de conmemoración y de reconciliación entre esos dos mundos que se encontraron aquí». Porque Duverger sabe que aquello no fue una conquista sino más bien una liberación de un pueblo sometido por los sanguinarios aztecas.

Todo esto ha sido promovido por un artista español, Nacho Cano. Cano ha tenido el valor de montar su musical Malinche en México y el éxito está siendo arrollador. ¿Se acuerdan de cuando lo intentaron procesar por supuesta explotación de los becarios que había traído a Madrid desde México para preparar ese musical allí? Todo aquello quedó en un burdo montaje policial y la versión mexicana de Malinche es un éxito.

Como afirmó Nacho Cano en su breve intervención «otro gran historiador, Juan Miguel Zunzunegui, acabó diciendo algo que creo que debe ser la frase para construir el futuro: 'Nuestros padres, Malinche y Cortés, se amaron y de ahí salió el hijo maravilloso que es Mexico'». ¿Es normal que eso que dice Zunzunegui no podamos decirlo igual los españoles? ¿Tenemos que avergonzarnos de algo?

Siempre es bueno celebrar una Misa, y en ese contexto, creo que es muy conveniente recordar que esta obra que reivindica el papel que representó la evangelización de América por parte de los españoles tiene como productor a un español que no es católico. Y es un hombre de fe y practicante. Pero es judío. Un judío que sabe cuál es el signo de identidad más relevante de España.

Lo de los españoles ante nuestra historia es para hacérnoslo mirar. Ya sólo falta esto: que tengan que venir a reivindicarnos los mexicanos de bien.

Y mientras tanto, ese mismo día en Madrid…

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas