Un gobierno de chichinabo
Penoso es que Sánchez intente convencernos de que el suyo es un «Gobierno de centro izquierda». ¿Qué cree Sánchez que es el «centro»? ¿Ha aplicado una sola política de centro en los últimos tres años?
El deplorable espectáculo que vivimos el pasado viernes marca una deplorable semana en la política nacional. Sí, es cierto que la degradación de nuestra democracia se manifiesta más en que todo apunta a que en esta legislatura el Gobierno no aprobará ni un mísero presupuesto. Sánchez ya se limita a sostener que sí los presentará. Pero igual que Montero, ministra de Hacienda, nos dijo hace nada que ella presentaría los presupuestos en el primer trimestre, la palabra de Sánchez en esta materia, como en casi todas, tiene una validez perfectamente descriptible.
Que Sánchez no fuese el viernes capaz de reunir a su Gobierno hasta dos horas después del momento fijado es una demostración, otra más, de que encabeza un gobierno de chichinabo. Y pido perdón por decirlo a todos los españoles a los que supuestamente representa ese Ejecutivo.
Pretender convencernos de que tener al Consejo de Ministros sin empezar es lo mismo que tenerlo reunido nueve horas en la pandemia de la Covid-19 es tomarnos por idiotas. ¿Ha habido acta de la reunión entre Pedro Sánchez y Yolanda Díaz mientras negociaban los términos del comienzo del Consejo de Ministros y los demás ministros esperaban, unos dentro del salón del Consejo de Ministros y otros fuera? La degradación de los procedimientos y protocolos en España es infinita. Y claro, ahora, el que haya actas o no de las reuniones del Consejo de Ministros tampoco es relevante como no lo es que tengamos Presupuestos de la nación. ¿Dónde vas a comparar? Y, por cierto, nos habla de la gestión de la Covid-19 como un éxito. ¿Comparado con quién? ¿Todavía pretenden que nos creamos que sólo hubo muertos en la Comunidad de Madrid?
E igual de penoso o más es que Sánchez intente convencernos de que el suyo es un «Gobierno de centro izquierda». ¿Qué cree Sánchez que es el «centro»? ¿Ha aplicado una sola política de centro en los últimos tres años? La realidad es que el suyo es un gobierno de extrema izquierda sostenido por algunos partidos de derecha como PNV y Junts por razones de otro tipo. Veremos cuando llegue la hora de aprobar en el Congreso el decreto de vivienda que se aprobó el pasado viernes en el Consejo de Ministros qué es lo que pasa. Se admiten apuestas.
Porque el que padecemos y el propio sanchismo que lo encarna es un gobierno muy alejado del centro izquierda. Este está alineado sin matices en la extrema izquierda. Se ha comido con sus actos todo ese voto, como pudimos comprobar el pasado domingo en Castilla y León. El PSOE apenas subió votos allí y se comió a Podemos y Sumar. Es decir, los votantes de esas formaciones se ven mejor representados hoy por Sánchez. Aunque en conjunto el bloque de la izquierda perdió votos.
Esta semana nos contaron que Sánchez iba a encabezar en el Consejo Europeo de este miércoles y jueves el liderazgo contra la guerra. No parece que haya tenido un éxito arrollador a pesar de que es lógico que nadie quiera guerras. Pero tenemos un gobierno que cada vez más se ve impotente dentro y fuera de su territorio. Frente a este gobierno de chichinabo, España se merece una oposición que sea capaz de plantear unida una alternativa real.