Metido en un informe de la Comisión Europea
«...También siguió capacitando a los ciudadanos [antes incapacitados] para que participen activamente en el proceso democrático y configuren las políticas que afectan a sus vidas y comunidades [preferiría familias, ¿qué son comunidades?]...»
Metido literalmente. Me encontrarán entre corchetes. Vamos allá.
«En una democracia próspera, los ciudadanos son libres de formarse sus propias opiniones y de expresarlas [en una democracia precaria no, entiendo; lo de España será por eso]. Pueden participar en la vida democrática [gracias], elegir a sus representantes políticos [siempre que Von der Leyen dé su visto bueno] y opinar sobre su futuro [no así sobre su pasado, cuya versión es única y oficial], en un espacio público en el que pueden expresarse diferentes puntos de vista [con diferentes grados de dificultad] y se acepta la diversidad [por el contexto, quieren decir pluralismo]. En 2025, la UE intensificó su labor para reforzar la democracia y su resiliencia [mano a la cartera, rápido] frente a las presiones internas y externas [la principal presión interna la ejerce la propia Comisión, pero su resiliencia permite cualquier torsión]. También siguió capacitando a los ciudadanos [antes incapacitados] para que participen activamente en el proceso democrático y configuren las políticas que afectan a sus vidas y comunidades [preferiría familias, ¿qué son comunidades?]».
«En noviembre, sobre la base del trabajo ya realizado en el marco [vamos mal] del Plan de Acción para la Democracia Europea [¿por qué hace falta acción si ya somos democracias?] y del paquete de Defensa de la Democracia [paquete, ¿en qué sentido?], se presentó el Escudo Europeo de la Democracia [al muro de Berlín le llamaba en la RDA Antifaschistischer Schutzwall, esto es, barrera de protección antifascista]. Su objetivo es reforzar las democracias europeas y capacitar [y dale] a los ciudadanos europeos para que ejerzan sus derechos, formen y expresen libremente sus opiniones, y participen en la vida democrática de la UE de forma activa y segura [como un tacataca para ir aprendiendo]. Sus acciones reforzarán las instituciones democráticas [una vez capacitados], protegerán la integridad de las elecciones [tipo Rumania] y apoyarán la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación [que queden en pie]».
«Se creará un Centro Europeo para la Resiliencia Democrática [mano a la cartera, insisto], que actuará como centro [redundante] operativo para el Nuevo Escudo Europeo de la Democracia [me estoy mareando], a fin de anticipar y detectar amenazas [mírense al espejo para empezar], emitir alertas tempranas [por ejemplo, ojo con Vox] y coordinar respuestas rápidas [¿en los platós con rebotados o en las carpas con separatas?]. Con los estados miembros como eje central, el Centro [demasiado centrismo] servirá de marco [malo] para facilitar el intercambio de información [¿a quién apoyamos en Irlanda?] y desarrollar capacidades para hacer frente [céntrate] a las cambiantes amenazas comunes [como el surgimiento de opiniones libres sin capacitación previa], y en particular la manipulación de información [por fin hablas claro, Satanás] y la injerencia por parte [sic] de agentes extranjeros y la desinformación [aquí yo entiendo: RTVE, los crislamistas rusos de la tele privada y los dos DNI de Peinado]».
«En 2025, la Comisión Europea también se comprometió a intensificar…»
Basta. Hasta aquí os he aguantado.