Pedro, yo no te creo
Lo peor para ti ahora, una vez destapada la fosa séptica, es que la tal Leire tiene más peligro que una tribu de chimpancés con revolver. De hecho es ella a la que le humea la agenda y la pistola. Como lo haga también el teléfono de tu Juanma Serrano ya te puedes ir preparando
Sería muy tonto de hacerlo porque desde que te conozco has mentido en todo, a todos y siempre. La impostura y la falsedad han sido tus instrumentos esenciales para ir trepando hasta la cima del poder y, ahora, uniendo la traición a lo anterior, para agarrarte a él como una garrapata.
Toda tu trayectoria proclama, desde el primer momento en que asomaste en la política, que el oportunismo, el engaño y la desvergüenza han sido tus señas de identidad más notorias y la ambición desatada, la absoluta falta de principios, ética y palabra la mayor de tus «virtudes» para conseguir tus propósitos. Solo te ha movido, te mueve y te moverá siempre el interés propio, la conveniencia personal y el ansia viva por el poder que te corroerá hasta el último día.
No ha habido uno solo de tus juros y promesas de los que no hayas abjurado. Es más, cuando los proclamaste ya sabías que los traicionarías. Lo hiciste con todo lo que has dicho que jamás ni nunca harías, con los podemitas, con los separatistas y con la amnistía con los etarras y sus albaceas, con la corrupción, con los presupuestos, con el nepotismo y la indignidad. Con todo. Ya lo he escrito varias veces. A ti, Pedro, el milagro sería pillarte en verdad un día.
¿Y ahora tenemos que creerte que lo de las cloacas no es cosa tuya? ¿Que la tal Leire era poco menos que una desconocida y que no sabías nada de lo que hacían ella, ni Cerdán ( y antes Ábalos), Marlaska, los Serrano, Hidalgo, y tantos cuantos eran, y aún son los que no han sido, todavía, encarcelados, de tu círculo más íntimo y que todo te lo reportan, que para eso los tienes y mantienes y dar a través de ellos tú las órdenes?
Y encima nos añades, como máxima razón de peso de tu veracidad, que de haberlo sabido no lo hubieras tolerado. ¡Vamos, hombre!, que te conocemos y eso sí que no cuela! Pero si, en eso en lo que has convertido aquel partido llamado PSOE, no vuela una mosca sin que tu no te enteres y menos baja a la miel sin que tú lo autorices. No nos tomes por idiotas.
En realidad, creerte, no te cree nadie. Y los que más y con mayor vehemencia vocean que sí y a pie juntillas, son los que menos. Porque ellos, tu parva y tus mesnaderos más adictos son lo que mejor saben que mientes porque ellos también están en el ajo y mienten ellos también a calzón quitado. Has hecho de la mentira y la omertá la pauta de conducta de tu Gobierno y tu partido
Lo malo para ti, es que esa «militante de base», la que no era «ni fontanera ni cobarde, amén de tener acceso y complicidad con quien no la tiene nadie, desde la presidenta del partido, la directora general de la Guardia Civil, la Fiscalía General, ministros a porrillo, «periodistas amigos» y todo lo que pintaban y alguno ahí sigue en Ferraz o en Moncloa, tenía todas las puertas abiertas de par en par. Y eso echa aún más por tierra tu monserga. ¿Quién dio la orden, quien podía darla, Pedro, que no fueras tú, para que se las abrieran? ¿Tal vez un tal P.S.?
Lo peor para ti ahora, una vez destapada la fosa séptica, es que la tal Leire tiene más peligro que una tribu de chimpancés con revólver De hecho es ella a la que le humea la agenda y la pistola. Como lo haga también el teléfono de tu Juanma Serrano ya te puedes ir preparando. Quizás puedas compartir tu suerte con tu «fuente de inspiración» antes apodado el Cejas y ahora el Joyas.