Cartas al director
El Gobierno contra el pueblo
No es un disparate el título, pues es la realidad de nuestro Gobierno y lo fue siempre, desde la banda del Peugeot, hasta nuestros días. Me gustaría conocer algún hecho de este Gobierno que tenga la intención de favorecer al pueblo, aunque le perjudique a él.
Ahora aparecen con la idea de que en España debemos entendernos en catalán. Habrase visto mayor disparate. ¿No hay un idioma común que lo hablan no solo todos los españoles, sino 600 millones de personas en todo el mundo? Pero por el capricho de un delincuente fugado de la Justicia, tendremos que aprender catalán los españoles, ahora solamente en algunas empresas, pero acabarán obligando a todo el pueblo para que el señor Sánchez pueda seguir como presidente de los españoles.
Siete votos en el Parlamento español significan muchos perjuicios para los españoles, pero como el señor mentiroso los necesita, tendremos que sacrificarnos. A Pedro el Indolente le preocupamos muy poco los españoles; alguien afirma que es el socialista que se ha cargado el socialismo; yo diría que se ha cargado el Estado español. Últimamente se ha enganchado a la palabra «genocidio», sin saber lo que significa, con el fin de lograr notoriedad en la lucha de Israel contra los terroristas de Hamás y sin tener la más remota idea de lo que son las relaciones Hamás/Israel y el origen de esta guerra. Cierto que todo lo que sea quitar la vida a un ser humano es algo horrible; pero muchas más vidas ha eliminado Putin y no lo menciona para nada. Ahora le ha surgido el problema de las pulseras a los maltratadores de mujeres; ni una sola petición de perdón por el error cometido, como tampoco lo hubo en aquel otro error de la ley del «solo sí es sí», con grave perjuicio también para las mujeres.
Son muchas más las fechorías de este Gobierno, sobre todo consintiéndolas en sus miembros, y que muestran un presidente incapaz (pese a la mucha labia que posee) de llevar tan siquiera una comunidad de vecinos, como puede ser la corrupción, mujeres cosificadas, actos machistas, dinero robado, intromisión en las instituciones del Estado, en medios de comunicación, etc.
Como me gustaría que el pueblo español entendiera esto y se opusiera a que un obseso del poder siga arruinando nuestro destino, deje que alguien más capaz tome el mando del Gobierno y lleve el país a buen puerto, sin arrodillarse tanto ante el delincuente prófugo de la Justicia.