La ministra de Igualdad probó ayer en el Congreso cuál es la mayoría que sostiene a este Gobierno: ninguna. El Partido Popular sacó adelante su reprobación por la crisis de las pulseras anti acosadores con el apoyo de Vox y la abstención de Esquerra Republicana, Junts, el Bloque y Coalición Canaria. Si tuviera un poco de dignidad, la ministra ya habría dimitido. Pero está claro que esa no es la virtud de Redondo. La única que se le conoce en el Congreso es saber gritar a la oposición en lugar de argumentar.
María Jesús Montero
La vicepresidente primero y ministra de Hacienda está tan nerviosa que se equivoca cuando ataca al PP y a Isabel Díaz Ayuso. Como no tenía respuesta a la retahíla de incompetencias que le enumeró el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ella le preguntó si no tenía nada que decir del hermano de Isabel Díaz Ayuso. El caso contra el hermano de la presidente de la Comunidad de Madrid se cerró hace tiempo. En quien estaba pensando Montero era en el hermano de Pedro Sánchez. Le traicionó el subconsciente.
Javier Lambán
La memoria del expresidente socialista de Aragón ha humillado una vez más a sus compañeros de partido. En el debate sobre el estado de la región, el presidente Jorge Azcón anunció la concesión al fallecido Lambán del premio Gabriel Cisneros, un aragonés turiasonense que fue padre de la Constitución. La bancada socialista guardó silencio ante el anuncio, mientras que otros partidos de la cámara aplaudían la decisión. No respetan ni a sus muertos.