Resulta que reivindicar para la Navidad un trato idéntico (ni siquiera superior) al que recibe el Ramadán en las redes sociales del ministerio de Bolaños es de «señoros ultraderechistas». Él sabrá lo que hace y lo que dice —pues hay muchos cristianos que todavía le votan—, pero lo que confirma Félix Bolaños es que es igual de sectario (o más) que aquellos que le ascendieron a todoministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.