La catedral de Ani, del siglo X, se convertirá en mezquita
Erdogan se cobra su tercera iglesia: quiere convertir una catedral armenia del siglo X en mezquita
El presidente de Turquía prosigue con su política nacionalista e islámica, mientras cientos de templos cristianos centenarios permanecen abandonados
Después de Hagia Sophia y Chora, las dos famosas ex basílicas cristianas de Estambul transformadas primero en museos y ahora en mezquitas por la política nacionalista e islámica impuesta por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, otro célebre lugar de culto cristiano corre el riesgo de sufrir la misma suerte, según ha hecho público AsiaNews. El diputado armenio George Aslan, del movimiento prokurdo Peoples' Equality and Democracy (DEM) Party, ha presentado una interpelación parlamentaria en referencia a informes según los cuales la histórica catedral armenia de Ani reabrirá como lugar de culto musulmán.
En su intervención, Aslan, que es cristiano, informó que la catedral de Ani, también conocida como Surp Asdvadzadzin, o Santa Madre de Dios, es uno de los cientos de iglesias y monasterios históricos de Turquía que se encuentran en estado de abandono.
Dirigiéndose al ministro turco de Cultura y Turismo, Nuri Ersoy, le preguntó si «es cierto que, después de la restauración de la catedral de Ani, esta será abierta como mezquita». «Si es así, ¿cuál es el fundamento de esta decisión?», inquirió. «La decisión de cambiar la identidad religiosa de esta estructura histórica y transformarla en mezquita», añadió, «¿no estaría en contradicción con el carácter multirreligioso y multicultural de Turquía?». Por último Aslan también preguntó «cuántas iglesias o monasterios han sido transformados en mezquitas en los últimos 20 años», además de los casos emblemáticos de Chora y Santa Sofía.
El pasado 3 de julio la agencia estatal Anadolu publicó un artículo titulado «La 'mezquita de la conquista' de Ani, donde se celebró la primera oración del viernes en Anatolia, está siendo restaurada». Al describir el lugar de culto y su historia, el artículo se refiere a él solo como «mezquita de Fethiye (de la Conquista)», omitiendo su identidad cristiana original y el nombre histórico de catedral de Surp Asdvadzadzin. Además, se presenta la conversión de la catedral en el contexto de la «tradición de la conquista turca», sin reconocer su función religiosa original. Tampoco se menciona específicamente el significado cultural de la catedral para el pueblo armenio o su importancia para las relaciones armenio-turcas.
Un rico y olvidado patrimonio cultural
La catedral de Ani se encuentra dentro de las ruinas de la antigua ciudad homónima, en la provincia de Kars, al noreste de Turquía, cerca de la frontera con Armenia. Construida en el siglo X, es considerada uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura armenia medieval. Su construcción comenzó en el 987 bajo el reinado de Smbat II y la completó en el 1001 o 1010 la reina Katramide, esposa de Gagik I del reino Bagrátida. El arquitecto fue Trdat, conocido también por haber restaurado en el mismo período la célebre cúpula de Santa Sofía en la antigua Constantinopla (actual Estambul).
El lugar de culto servía como centro religioso de Ani, que era la capital del reino Bagrátida Armenio. Actualmente forma parte del sitio arqueológico de Ani, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. La estructura sufrió graves daños durante el terremoto de 1319, que destruyó su cúpula, mientras que otro terremoto en 1988 provocó el derrumbe de la esquina noroeste, dejando profundas grietas en los muros.
En Turquía hay libertad de culto, pero en los últimos 20 años se han registrado violaciones a la práctica religiosa, cambios de uso de antiguas basílicas cristianas y hechos sangrientos con trasfondo confesional como el asesinato del padre Andrea Santoro en 2006 y monseñor Luigi Padovese en 2010. En particular, la conversión en mezquitas de antiguas basílicas cristianas —que eran museos a principios del siglo XX bajo Ataturk— de Santa Sofía y Chora forma parte de la política nacionalista e islámica impuesta por Erdogan para ocultar la crisis económica y mantenerse en el poder. Tras el decreto que sancionó su transformación, las autoridades musulmanas cubrieron con una cortina blanca las imágenes de Jesús, frescos e íconos que atestiguan la raíz cristiana de Hagia Sophia, una estructura milenaria dedicada a la sabiduría de Dios, que data del siglo VI.