Susan Ostermann ha arremetido también contra a los centros de ayuda a mujeres embarazadas
Revuelo en Estados Unidos
Una abortista que tilda a los provida de «racistas y supremacistas blancos», directora en una universidad católica
Numerosos obispos estadounidenses muestran su oposición a que Susan Ostermann dirija uno de los institutos de la universidad de Notre Dame
La decisión de la otrora prestigiosa universidad de Notre Dame de nombrar a Susan Ostermann como nueva directora de su Instituto Liu de Asia y Estudios Asiáticos ha levantado una auténtica polvareda en Estados Unidos. Lo que no sería más que una noticia de alcance limitado ha provocado un intenso debate en el seno de la Iglesia católica del país, con un creciente número de obispos pidiendo al centro universitario –dirigido por la congregación de Santa Cruz– que dé marcha atrás en el nombramiento.
La razón no es otra que el perfil de Ostermann, una politóloga decidida y abiertamente proabortista, algo que debería haber encendido las alarmas en el equipo directivo de la universidad. Sin embargo, no lo hizo, y la noticia trascendió entonces los límites del centro educativo. Fue recogida por numerosos medios de comunicación religiosos –y generalistas, posteriormente–, lo que allanó el camino a un encendido debate.
Defensora del «derecho al aborto»
«Ostermann, afiliada al Population Council, ha definido a la oposición al aborto como algo con raíces en el racismo y el supremacismo blanco», ha denunciado Kelsey Reinhardt, presidenta y directora ejecutiva de CatholicVote, una influyente asociación. La politóloga, además, habría tildado a los centros de ayuda a mujeres embarazadas como «sitios de propaganda anti-derechos del aborto, que operan y proporcionan información falsa a mujeres que son atraídas a ellos creyendo que recibirán atención médica legítima».
Este controvertido nombramiento está «causando escándalo a los fieles de nuestra diócesis y más allá», reconoce monseñor Kevin Rhoades, obispo de Fort Wayne–South Bend (Indiana), donde se encuentra la universidad de Notre Dame. Otro de los prelados que han mostrado su desacuerdo ha sido el obispo de Winona–Rochester (Minnesota), monseñor Robert Barron. El mediático prelado, que tiene «fuertes vínculos y profundos afectos» por la universidad –según ha reconocido en sus redes sociales–, ha sido contundente al asegurar que «seguir adelante con este nombramiento es repugnante para la identidad y la misión de ese gran centro del saber católico».
El nombramiento de Ostermann entrará en vigor el próximo 1 de julio y, por ahora, la universidad católica no tiene intención de dar marcha atrás. El pasado lunes, el propio centro educativo respondió al Irish Rover –que fue quien destapó la noticia– que «no había cambiado su postura» al respecto.