José Antonio Satué es el responsable de la pastoral con el pueblo gitano
José Antonio Satué comparte una felicitación a los gitanos ante la celebración de su día internacional
«Recordad al mundo entero la importancia de la familia, del cuidado de los mayores y del respeto», señala el responsable de la Pastoral con los Gitanos
José Antonio Satué, obispo de Teruel y Albarrazín, ha compartido un mensaje de felicitación a todo el pueblo gitano por la celebración de su día internacional. «Recordad al mundo entero la importancia de la familia, del cuidado de los mayores y del respeto», señala el responsable de la Pastoral con los Gitanos.
Satué ha señalado que «en esta fecha, recordamos el Primer Congreso Mundial romaní/gitano, celebrado en Londres el 8 de abril de 1971, en el que se instituyó la bandera y el himno gitano. Esta fecha, que nos recuerda quienes somos y nos une con todos los gitanos del mundo, nos trae al corazón el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas a lo largo de los siglos, un sufrimiento que se manifiesta hoy en las familias que pasan necesidad, en muchos chavorrillos que tienen dificultades para estudiar, en los jóvenes que no encuentran trabajo o en mujeres que sufren la desigualdad y la discriminación».
Somos gitanos, somos pueblo de Dios, somos Iglesia
Salgamos a evangelizar
«Salgamos pues a evangelizar; anunciemos: «somos gitanos, somos pueblo de Dios, somos Iglesia»» ha pedido el Obispo de Teruel y Albarracín. Nos invita también a que «llevemos una palabra de aliento, de esperanza a tantas personas que la necesitan; convirtamos la noche en día a nuestros hermanos; seamos testimonio vivo de un Dios que vive, y vive en lo sencillo, en lo ordinario de nuestras vidas, y eso es lo que hace todo extraordinario».
Recuerdo a los beatos gitanos
El responsable de la Pastoral de los Gitanos en España ha profundizado en el ejemplo que suponen las vidas de Ceferimo Giménez, conocido como El Pelé y Emilia Fernández La Canastera. Los dos beatos mártires gitanos, y que dieron su vida en momentos de persecución y «cuyo recuerdo e intercesión tanto nos animan».