Eutanasia
La eutanasia en Canadá, fuera de control: más de la mitad de los casos de 2024 registraron errores
Desde que se reguló en 2016 la Asistencia Médica para Morir (MAID), se estima que más de 94.000 personas han fallecido mediante esta práctica en el país norteamericano
Atendiendo a los datos de The Catholic Herald, actualmente las cifras globales de eutanasia ya superan las 30.000 muertes anuales. Países Bajos, nación pionera en legalizar esta práctica de la cultura de la muerte, ha experimentado un ascenso año tras año, pasando o de unos 6.300 casos en 2019 a 9.958 en 2024, y llegando a 10,341 casos en 2025 –lo que supuso el 6 % del total de decesos nacionales–. Por desgracia, España no es ajena a esta práctica, ya que tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE), 565 personas recibieron la eutanasia en 2025.
Sin embargo, en todo el planeta el caso que más llama la atención es el de Canadá. Desde que se reguló en 2016 la Asistencia Médica para Morir (MAID), se estima que más de 94.000 personas han fallecido mediante esta práctica.
En este contexto, un documento interno del Gobierno de Columbia Británica (Canadá), obtenido por Canadian Catholic News revela que médicos, enfermeros y farmacéuticos habrían cometido miles de errores en la gestión de la eutanasia durante 2024.
En concreto, este documento detalla que 4.169 personas solicitaron este procedimiento, cerca de un 10 % más que en 2023. Sin embargo, el documento también refleja que la Unidad de Supervisión de la MAID detectó 2.807 errores en más de la mitad de los casos –un 51,9 %– obligando a realizar actuaciones de seguimiento para completar o aclarar la información.
De todos esos incidentes, 353 plantearon problemas de cumplimiento de la normativa y requirieron formación específica para profesionales sanitarios y farmacéuticos con el fin de garantizar el conocimiento de los requisitos legales y los estándares asociados a la MAID.
Además, el documento señala que el 72 % de los solicitantes fallecieron mediante eutanasia, el 23 % murieron por otras causas, el 4 % no cumplía los requisitos y únicamente el 1,4 % retiró su petición. Los resultados son muy similares a los registrados en 2023, cuando se contabilizaron 2.833 errores en 3.808 expedientes.
«Es muy impactante que exista una cantidad y un porcentaje tan elevados de errores en la Columbia Británica», afirmó Alex Schadenberg, director ejecutivo de la Coalición para la Prevención de la Eutanasia. Recordó además que la provincia registra el mayor porcentaje de muertes por eutanasia de Canadá: el 6,5 % del total, frente al 5,1 % de la media nacional.
Amanda Achtman, directora de ética de Médicos Canadienses por la Vida, sostuvo que el informe plantea distintas preocupaciones: «El asombroso nivel de errores en torno a la práctica de la eutanasia en Canadá revela un nivel de indiferencia e insensibilidad hacia los pacientes canadienses al final de su vida».
Por su parte, la diputada de la oposición y portavoz de Sanidad, Anna Kindy, pidió en mayo una mayor transparencia y reclamó la publicación de informes anuales que incluyan problemas de cumplimiento, tendencias y recomendaciones de mejora.
Estas dudas no son infundadas, dado que las dudas sobre la supervisión del sistema también aparecieron en un informe del Comité Parlamentario Conjunto Especial sobre Asistencia Médica para Morir, publicado el 17 de junio.
La publicación del documento coincide con el décimo aniversario de la legalización de la eutanasia en Canadá. La Conferencia Canadiense de Obispos Católicos pidió a los fieles mantener su oposición a la eutanasia y al suicidio asistido, mientras que Schadenberg insistió en la necesidad de reforzar los controles, mejorar la supervisión y publicar informes periódicos sobre la aplicación de la MAID en Columbia Británica y en el resto del país.