La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la presentación del Premio Nacional de Tauromaquia
Ayuso: «La libertad es también vivir una tarde en una plaza de toros»
La presidenta de la Comunidad de Madrid ha presentado el nuevo Premio Nacional de Tauromaquia
Con esta frase, sencilla y directa – como suya – ha cerrado la Presidenta de la Comunidad de Madrid un acto que había abierto Victorino Martín, afirmando: «Hoy es un día de alegría».
En la Real Casa de Correos se ha celebrado este jueves la presentación del nuevo Premio Nacional de Tauromaquia. Junto a la Presidenta de la Comunidad de Madrid y al de la Fundación Toro de Lidia, han intervenido también Pedro Rollán, Presidente del Senado, y El Juli, último diestro galardonado por el Ministerio de Cultura con ese Premio. Al acto, festivo y multitudinario, han asistido representantes de todas las Comunidades Autónomas que impulsan el nuevo Premio y de todo el mundo taurino: toreros de oro y de plata, ganaderos, apoderados, empresarios, cirujanos taurinos, aficionados…
Todos conocemos el origen de esto: el ministro Urtasun ha suprimido el Premio Nacional de Tauromaquia y también ha prescindido de los toros, en la concesión de las Medallas de Bellas Artes. Su propósito declarado es eliminar la protección legal de la Fiesta. Se alinea así con las organizaciones antitaurinas radicales, que están subvencionadas por la Fundación Franz Weber (con la que ha mantenido acuerdos de colaboración, remunerados, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, dirigido hasta ahora por María Blasco).
Además del Senado y de la Fundación del Toro de Lidia, al sectarismo de Urtasun han respondido, creando este premio, las Comunidades Autónomas de Madrid, Andalucía, Cantabria, Murcia, Valencia, Aragón, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
Subrayo la presencia de esta última, gobernada por el Partido Socialista. Su Presidente, García Page, se ha desmarcado, una vez más, de las políticas de Pedro Sánchez: no podía ser de otra manera, en una Comunidad donde la Fiesta está tan hondamente arraigada. (La amplia cobertura de festejos taurinos, en su televisión autonómica, es una prueba evidente).
En el acto madrileño, se ha informado de que el nuevo Premio se fallará el 11 de febrero en Toledo, en el Palacio de Fuensalida. La entrega tendrá lugar en el Senado, en fecha todavía no determinada. Se premiará a una persona, entidad o institución que haya destacado, durante la última temporada, en la defensa de los valores culturales de la Tauromaquia. Compondrán el Jurado representantes de esas Comunidades Autónomas, de la Federación de Municipios y Provincias, de las organizaciones profesionales taurinas y de los premiados en anteriores ocasiones.
En su brillante intervención, Victorino Martín ha subrayado que la Tauromaquia es una expresión cultural característica de España, en su conjunto: no es algo que divida a los españoles, todo lo contrario. El animalismo radical contradice toda la tradición humanista de nuestra cultura occidental. La Fiesta es un legado milenario que tenemos la obligación de defender y transmitir. Con este nuevo Premio, la libertad se ha impuesto a un intento de censura.
El Juli fue el último premiado por el Ministerio de Cultura (ya estaba concedido el galardón cuando llegó al cargo Urtasun, que no lo pudo impedir). Con rotunda claridad, ha proclamado que la Fiesta pertenece al pueblo, no es de ningún partido ni de ningún político. Además, es un espectáculo inigualable: muestra la vida y la muerte, creando belleza. Ha concluído El Juli resumiendo su propia experiencia: «He dado sangre, sudor y lágrimas por transmitir esta emoción artística».
Ha recordado Pedro Rollán, Presidente del Senado, que las nueve Comunidades Autónomas convocantes del nuevo Premio Nacional representan a mas del sesenta por ciento de la población española. La Tauromaquia constituye una seña de identidad española; debe ser, para nosotros, motivo de orgullo. Gracias a la prohibición de Urtasun, la Fiesta vive ahora un momento de rejuvenecimiento y de reforzamiento.
Ha cerrado el acto la Presidenta de la Comunidad de la Comunidad de Madrid, la primera que dió el paso adelante para recuperar este Premio Nacional. Isabel Díaz Ayuso nos ha instado a todos a unirnos, reivindicando este arte popular, milenario, frente a un plan de ingeniería social, que pretenden imponernos. Los ejemplos que ha puesto la Presidenta madrileña son llamativos e irrebatibles: «Si pudieran, cancelarían a Picasso y Goya, a Manolete y Belmonte, a Ortega y La Argentinita, a García Lorca y Hemingway, a Orson Welles y Joaquín Sabina…»
Ha finalizado su intervención Díaz Ayuso recordando lo que significan los toros, en todos los aspectos, para Madrid: por eso, su Comunidad defiende una Fiesta que forma parte de nuestro patrimonio cultural, tal como ordena nuestra Constitución. Dentro de poco, Las Ventas volverán a llenarse de arte y de emoción: «La libertad es también vivir una tarde, en una Plaza de toros».
Ha concluído así un acto importante y significativo, en una mañana de verdad alegre. En el escenario, un gran rótulo lo resumía todo: «Cultura en libertad». ¿Alguien es capaz de oponerse a eso? Ya hemos visto que sí y que ese personaje, para más inri, ocupa ahora la cartera de ministro de Cultura. Así estamos…
En los corrillos posteriores al acto, he escuchado varias voces proponiendo irónicamente la candidatura de Urtasun para que reciba este Premio Nacional. Ha conseguido que muchos jóvenes se acerquen a las plazas de toros y que todos los sectores taurinos se unan, en su defensa de la Fiesta: ¡ya tiene mérito!