El desafío de la deuda pública y las cripto
Los EE.UU. tienen varias opciones sobre la mesa para refinanciar casi inmediatamente los 3,7 billones de dólares de deuda que les vencen
Los bancos centrales del mundo acumulan ya entre 36.000 y 37.000 toneladas de oro. Superan las 33.000 que se estimaban existentes en 1944 cuando las potencias vencedoras in pectore de la II Guerra Mundial decidían abandonar el patrón oro y usar al dólar estadounidense como moneda de reserva mundial. Las reservas actuales son casi las mismas que las acumuladas en la década de los 60 del siglo pasado, cuando alcanzaron el pico máximo de 38.000 toneladas.
La reivindicación del regreso al patrón oro frente a la moneda fiduciaria nunca ha dejado de tener portavoces. Lo único que cambia desde la conferencia de Bretton Woods de 1944 y cada momento del tiempo, es el número de sus partidarios. Ahora hay un nuevo repunte de sus defensores si bien, muchos reconocen que tendrían que compartir protagonismo con las denominadas stablecoins (Criptomonedas estables). Los partidarios de uno, de otro y de ambos valores de referencia coinciden en que el futuro del papel fiduciario, basado en la confianza -fiducia- de que cada billete vale lo que dice valer, es muy sombrío.
La cuestión es técnicamente compleja pero no por ello menos importante. Los bancos centrales están aumentando sus reservas de oro a un ritmo promedio de 1.000 toneladas anuales en los últimos tres años. El mercado del oro es muy opaco tanto a nivel mayorista como minorista.
Hay unos cinco bancos que lideran el comercio de lingotes de oro. No son técnicamente bancos pero se les conoce como tales y son los proveedores de oro a los bancos centrales. La mayor parte de las operaciones de compra mayoristas de oro no se realizan en bolsa sino al contado (son las denominadas operaciones OTC).
Las compras minoristas se realizan principalmente en joyerías. Sin necesidad de comunicar su posesión a las autoridades fiscales, en España puedes comprar lingotes de oro o monedas de curso legal acuñadas en oro; en este caso te ahorras el 21 % de IVA. La moneda de oro más demandada es la krugerrand. De hecho, no pocas joyerías facturan más por la venta de oro cobrando una comisión en torno al 3 % que por la de joyas.
Hay varios factores que pueden explicar la escalada en la cotización del oro y de las cripto monedas.
El Tesoro norteamericano espera reemplazar parte del dinero procedente del extranjero que compraba deuda americana y que ya no la considera libre de riesgo, por dinero en forma de 'stablecoins'
El más destacable probablemente sea el crecimiento mundial de deuda pública en circulación y la necesidad permanente de refinanciarla conforme los títulos van venciendo. Según la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), el nivel mundial de deuda pública ascendió en 2024 a 102 billones de dólares americanos ($). El FMI rebaja esa estimación, pero, aun así, la sitúa en el 95 % del PIB mundial, un nivel desconocido desde la II Guerra Mundial; precisamente cuando en la conferencia de Bretton Woods se decidió abandonar el patrón oro. Inundar el mercado de deuda pública provoca la desconfianza de muchos ahorradores que acaban buscando refugio en el oro disparando su precio.
Hay varios países con fuertes economías y un nivel de deuda pública muy abultado. Es el caso de EE.UU., Reino Unido y Francia. En EE.UU. el Tesoro tiene que refinanciar en los próximos meses 3,7 billones de dólares de un total de 37 billones. Es la parte de la deuda próxima a vencer. En Francia, la deuda asciende a 3,3 billones de euros de los que vencen anualmente unos 300.000 millones. En ambos casos los países registran déficit primarios, esto es, la cifra resultante de restar de los ingresos públicos no financieros los gastos públicos sin incluir el pago de intereses, es negativa. Esto significa que, cada año, su déficit aumenta.
La teoría económica dice que cuando el mercado se inunda de deuda, se devalúa y los países emisores tienen que ofrecer a sus compradores una rentabilidad mayor para convencerles de seguir prestándoles dinero. Es la famosa prima de riesgo que bien conocimos hasta 2012. Sólo inyecciones masivas de liquidez de los bancos centrales han venido garantizando la compra de deuda nueva sin que la prima de riesgo se dispare. Pero su compra se ha realizado con nuevas emisiones de dinero, no con revalorizaciones de sus limitadas reservas de oro.
El caso de EE.UU. es singular. Desde que su gobierno impusiera que el comercio internacional de petróleo se realizase en dólares, su déficit comercial se compensaba con el retorno de dólares de los países exportadores de petróleo. Estos países compraban deuda pública norteamericana que se consideraba -y aún se considera mayoritariamente- libre de riesgo.
Ahora los EE.UU. tienen varias opciones sobre la mesa para refinanciar casi inmediatamente los 3,7 billones de dólares de deuda que les vencen. La primera es contar con los ahorradores que siguen confiando en la calidad de esta deuda.
La segunda es permitir la compra de deuda con stablecoins o criptomonedas estables. Actualmente las criptomonedas conviven con las monedas fiat o fiduciarias aunque el volumen de las segundas es sobradamente mayor que el de las primeras.
El indicador nativo más extendido de las criptomonedas es la USDT. Es una moneda estable respaldada por moneda fiat emitida por la empresa privada Tether Ltd. Está diseñada para mantener un valor unitario de 1 dólar. El valor de la mayoría de las cripto monedas se establece en USDT en las plataformas de cambio. El Tesoro norteamericano espera reemplazar parte del dinero procedente del extranjero que compraba deuda americana y que ya no la considera libre de riesgo, por dinero en forma de stablecoins. El valor refugio de las cripto monedas es bitcoin y la tendencia de su cotización, como la del oro, es alcista.
La tercera opción es revalorizar las reservas de oro que tiene EE.UU. El Tesoro las tiene valoradas a 42,2 dólares la onza, muy lejos del precio de mercado ahora cercano a los 3.600 dólares la onza. Si se revalorizaran las reservas, el banco central -la FED- podría disponer de las plusvalía e inyectar dinero adquiriendo deuda pública.
El valor refugio de las cripto monedas es bitcoin y la tendencia de su cotización, como la del oro, es alcista
La cuarta opción para refinanciar la deuda es usar la mayor recaudación de ingresos procedente de los nuevos aranceles. Según datos del Departamento del Tesoro, las recaudaciones por derechos de aduana en 2025 acumulan de enero a julio 135 700 millones de $. Esto supone un incremento del 116 % respecto al mismo periodo del año anterior. La mayor recaudación ayuda a reducir el déficit público norteamericano que ronda el 7 % del PIB. Naturalmente la mayor recaudación fiscal restaría riesgo a la deuda norteamericana y frenaría el refugio en el oro y las criptomonedas.
A pesar de su importancia, la mayor parte de los movimientos de compra descritos apenas tienen hueco en los medios de comunicación; ni siquiera en los especializados. Esto no es bueno salvo que se aplique el «es demasiado importante para que lo conozca la opinión pública».
José Manuel Cansino es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, profesor de San Telmo Business School y académico de la Universidad Autónoma de Chile / @jmcansino