Un trabajador en el taller de Ayat, en Arbúcies.
El salario medio subió un 5,3 %, pero contratar al mismo trabajador se encareció un 3,9 %
El coste de contratar perfiles equivalentes aumentó más que la inflación y que los incrementos salariales pactados en los convenios colectivos
El salario medio en España alcanzó los 29.540 euros en 2024, un 5,3 % más que el año anterior. Sin embargo, esa cifra no permite saber cuánto se ha encarecido realmente contratar trabajadores. Si, por ejemplo, aumentan los empleos mejor remunerados o desaparecen puestos con salarios más bajos, el salario medio también sube aunque el precio de contratar un trabajador equivalente apenas haya variado
Para responder a esa pregunta, el Instituto Nacional de Estadística (INE) elabora el Índice de Precios del Trabajo (IPT), un indicador que mide cómo evoluciona el precio de la mano de obra eliminando el denominado «efecto composición», es decir, los cambios en la estructura del empleo. Según los datos publicados este viernes, el IPT aumentó un 3,9 % en 2024, 1,5 puntos más que el año anterior, cuando el incremento fue del 2,4%.
A primera vista puede parecer contradictorio que el salario medio aumentara un 5,3% en 2024 mientras el Índice de Precios del Trabajo lo hiciera un 3,9%. Sin embargo, ambas estadísticas miden cosas distintas. El salario medio refleja cuánto cobraron, de media, los trabajadores durante el año. En cambio, el IPT calcula cuánto costó contratar un trabajador equivalente al del año anterior, eliminando los cambios en la composición del empleo.
Esa diferencia es importante porque el salario medio puede aumentar aunque las empresas no estén pagando mucho más por un mismo puesto. Basta con que se creen más empleos bien remunerados, desaparezcan algunos de salarios más bajos o cambie la estructura de la fuerza laboral. El IPT elimina esos factores para medir únicamente la evolución del precio de la mano de obra.
En otras palabras, las empresas tuvieron que pagar, de media, un 3,9 % más por contratar perfiles equivalentes que un año antes. Se trata de un incremento superior a la inflación media del ejercicio, que cerró en el 2,8 %, y también por encima del incremento salarial medio pactado en los convenios colectivos, del 3,07 %. En cambio, la productividad por hora trabajada avanzó un 1,2 %, lo que refleja que el coste de la mano de obra aumentó a un ritmo superior al de la capacidad productiva de la economía.
La evolución del IPT también permite apreciar cómo ha cambiado el mercado laboral en los últimos años. Tras varios ejercicios de escasa variación e incluso descensos entre 2011 y 2017, el indicador registró un fuerte repunte del 5,6 % en 2018, volvió a acelerarse tras la pandemia con una subida del 5,5 % en 2022 y, después de moderarse al 2,4 % en 2023, repuntó de nuevo hasta el 3,9 % en 2024.
Dónde se encareció más
Las mayores subidas del precio del trabajo durante 2024 se registraron en las industrias extractivas (5,8 %), las actividades profesionales, científicas y técnicas (5,6%) y la información y las comunicaciones (5,5 %). En el extremo contrario se situaron la Administración Pública y defensa (2 %), la educación (2,1 %) y la hostelería (2,7 %).
La evolución acumulada desde 2016 muestra que las actividades profesionales, científicas y técnicas han incrementado el precio del trabajo un 25,1 %, mientras que la información y las comunicaciones lo han hecho un 23,1 %, por encima de la media nacional. Por ocupaciones, los mayores incrementos en 2024 correspondieron a directores y gerentes (4,9 %) y a las ocupaciones elementales (4,4 %), aunque las diferencias acumuladas entre grandes grupos profesionales son bastante más reducidas que las observadas entre sectores económicos.
El precio del trabajo también evolucionó de forma distinta según las características del empleo. Entre los trabajadores con jornada completa el IPT aumentó un 4,1 %, frente al 1,9 % de quienes tenían jornada parcial. Asimismo, el incremento fue del 5,1 % entre los trabajadores con contrato temporal y del 3,7 % entre los indefinidos.
Por comunidades autónomas, Aragón registró el mayor incremento anual del índice, con un 6,7 %, seguida por la Comunidad de Madrid y Navarra, ambas con un 4,6 %. En el lado opuesto se situaron Asturias (1,8 %) y Cantabria (2 %).