27 de junio de 2022

Ilustración: Pedro Sánchez y la prensa

Paula Andrade

Silencia a la prensa no afín

Sánchez endurece la «mordaza» y veta todas las preguntas de los medios críticos

En sus últimas diez ruedas de prensa, desde septiembre, el presidente solo ha permitido una pregunta de un medio de centro derecha; y porque lo eligieron los periodistas y no él

La política de comunicación de Pedro Sánchez ha llegado a la Comisión Europea de la mano del PP y Ciudadanos, que en las últimas horas han denunciado ante Bruselas el veto de La Moncloa a varios medios de comunicación a un briefing –el martes– sobre el reparto de fondos europeos. Entre ellos, El Debate. Con el argumento de un «problema de aforo» en la sala de briefing de la Secretaría de Estado de Comunicación, que es donde tuvo lugar.
Un veto que, a juicio de la oposición, no hace sino agrandar el agujero negro del reparto de los fondos Next Generation y sus sospechas de que el Gobierno de coalición está haciendo un uso «arbitrario y partidista» de los mismos. Y encima «dificulta el acceso a una información veraz y la lucha contra la desinformación», en palabras de la portavoz del PP en la Eurocámara, Dolors Montserrat.
La Secretaría de Estado de Comunicación trató este miércoles de sacudirse la polémica. Y encargó al Ministerio de Economía que convocara a los medios agraviados a un nuevo encuentro informativo este jueves. Con la participación del secretario de Estado de Economía, Gonzalo García, y del secretario general de Asuntos Económicos y G20 del Gabinete de la Presidencia, Manuel de la Rocha.
De forma que, con 48 horas de retraso, tengan acceso a la misma información que se les facilitó el martes a los medios públicos TVE, RNE y Efe, pero también a varios privados cercanos al Ejecutivo. Entre ellos El País, Eldiario.es, la Ser y Público. Ese primer briefing sí fue organizado por la Secretaría de Estado de Comunicación que dirige Francesc Vallès, que también participó.
Sánchez endurece la «mordaza» y veta todas las preguntas de los medios críticos

Si ya fue controvertida la etapa de Miguel Ángel Oliver como secretario de Estado de Comunicación, no lo está siendo menos la de Vallés, que llegó a La Moncloa de la mano del actual jefe de Gabinete del presidente, Óscar López. Vallés no es periodista como lo era Oliver, sino político y exdiputado del PSC.
En poco tiempo ha ido ganando galones. Desde la semana pasada controla, además, un Departamento de Coordinación Informativa (con rango de dirección general) de nueva creación para atajar las cacofonías e interferencias que a menudo se producen en el Gobierno de coalición.
Básicamente la misión de Vallés está consistiendo en mantener a Sánchez a cubierto de la prensa no afín. Sin disimulo. El pasado 10 de enero, el presidente inauguró el año político con una entrevista de Àngels Barceló. Era la cuarta entrevista en el matinal de la Ser en dos años. Por el contrario, en ese tiempo no ha concedido ninguna a las mañanas de Cope, Onda Cero, ni tampoco a las de RNE.
En su comparecencia de fin de año, el 29 de diciembre, el presidente permitió solo seis preguntas de la prensa. Y los medios elegidos fueron TVE, RNE, El País, La Sexta, la Ser y Eldiario.es, como denunció entonces El Debate. Ese mismo día, la cadena de televisión 7NN denunció que Presidencia del Gobierno había retirado la acreditación a su periodista Josué Cárdenas. Sin mayor explicación. El Gobierno tampoco atiende a Estado de Alarma, que dirige Javier Negre
Los datos demuestran que a Sánchez cada vez le gustan más las declaraciones sin preguntas y menos las ruedas de prensa. Él, que tanto se quejaba de Mariano Rajoy, a quien acusaba constantemente de «esconderse detrás de un plasma». «Aunque sea a través del plasma, Rajoy tiene que dimitir», le exigió allá por 2017, una de tantas veces.
Este periódico ha hecho un pormenorizado recuento de las veces que Sánchez ha permitido preguntas de la prensa desde que comenzó el curso en septiembre. Existe un patrón en las 10 ocasiones: normalmente no deja que pregunten más de cuatro periodistas, siempre tienen prioridad los medios públicos y, de entre el resto, hay medios que no preguntan nunca y otros que se repiten.
15 de septiembre. Compareció tras una reunión con Pere Aragonès en Barcelona. Admitió preguntas de TV3, TVE, la Ser y El Periódico de Catalunya.
6 de octubre. Dio una rueda de prensa tras la Cumbre UE-Balcanes celebrada en Eslovenia. Preguntaron Efe, RNE, Europa Press y Eldiario.es.
22 de octubre. Tras el Consejo de Europa celebrado en Bruselas, permitió las preguntas de los corresponsales de Telecinco, Onda Cero y Eldiario.es en Bélgica. También las de los periodistas de El País y RNE.
28 de octubre. Sánchez dio una rueda de prensa conjunta con el primer ministro portugués, António Costa, en el marco de la Cumbre Hispano-Portuguesa. Los elegidos fueron la Radio Televisión Pública Portuguesa, Eldiario.es y TVE Extremadura.
31 de octubre. Con motivo del G-20 en Roma, el presidente del Gobierno fue más espléndido: dejó que le preguntaran cinco periodistas. En concreto, de RNE, Mediaset, El País, la Ser y Antena 3.
Sánchez durante su comparecencia tras el G-20 en Roma

Sánchez durante su comparecencia tras el G-20 en RomaBorja Puig de la Bellacasa

17 de noviembre. Sánchez asistió a la VII Cumbre Hispano-Turca en Ankara junto al presidente, Recep Tayyip Erdogan, conocido por su poca simpatía por los medios. Así que la comparecencia conjunta duró incluso menos de lo habitual. Preguntaron RNE y un periodista turco antes de que Erdogan la diera por terminada.
17 de diciembre. Tras el Consejo Europeo informó a los medios desde Bruselas. Intervinieron en la rueda de prensa Telecinco, Bloomberg, TVE y RNE.
22 de diciembre. Compareció en el Senado para hablar de la vuelta de las mascarillas en exteriores tras una Conferencia de Presidentes. De entrada, no todos los medios pudieron acceder a la Cámara Alta, y de los siete a los que se permitió el acceso preguntaron únicamente cuatro. Efe, InfoLibre, El Periódico de Catalunya y TVE.
29 de diciembre. En su balance de fin de año, Sánchez fue más generoso: preguntaron seis periodistas, de RNE, TVE, El País, La Sexta, la Ser y Eldiario.es. Ese mismo día, Pablo Casado también dio una rueda de prensa de fin de 2021 en la que no dejó a un solo periodista sin responder.
La Asociación de la Prensa de Madrid se quejó de la «inaceptable» política de comunicación de Sánchez y reclamó a la Secretaría de Estado de Comunicación «mayor pluralidad».
17 de enero. Con motivo de la visita del canciller alemán a La Moncloa, Sánchez recuperó las comparecencias conjuntas con mandatarios extranjeros. Que era algo que llevaba meses sin hacer –otra anomalía–, a pesar de que en los últimos meses han pasado por el palacio presidencial los presidentes de Italia, Ecuador, Chipre y el primer ministro francés, entre otros.
Preguntaron, por parte de Alemania, Reuters Alemania y la Agencia DPA. Y por la de España, ABC y la agencia Colpisa. Por primera vez en este curso, el presidente socialista respondió a un medio de centro derecha. Pero tiene truco: tradicionalmente, en las comparecencias con líderes internacionales, la SEC fija el número de intervinientes y deja que sean los periodistas los que elijan quiénes de sus compañeros harán las preguntas, en un sistema de turnos. Es la única ocasión en la que la prensa puede evitar la dedocracia de La Moncloa.
Comentarios
tracking