16 de agosto de 2022

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) conversa con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con la vicepresidenta segunda, Yolanda DíazEFE

PSOE y Podemos

Melilla se convierte en el nuevo punto de fricción del Gobierno de coalición

La muerte de los inmigrantes llega en un momento de por sí tenso entre ambas formaciones, motivado por la celebración de la Cumbre de la OTAN

Nuevo punto de fricción entre los socios de Gobierno. La tragedia ocurrida el pasado sábado donde, al menos, 23 inmigrantes subsaharianos perdieron la vida intentando saltar la valla que separa Melilla de Marruecos ha provocado un fuerte cisma entre PSOE y Podemos. Concretamente, dos han sido los asuntos que han molestado especialmente a los morados. El primero las declaraciones de Pedro Sánchez alabando la labor de la Policía marroquí y la segunda, las palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, poniendo el foco de la acusación en «las mafias».
Ha sido el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, el que ha recalcado que su partido «no está de acuerdo» con las opiniones de su socio que califican lo ocurrido como un «asalto violento» y culpan a las mafias sin que «haya habido una investigación».
Podemos ha registrado una proposición para que se realice una investigación «independiente» que permita aclarar qué ocurrió para que más de una veintena de personas murieran el sábado. Además, han asegurado que el presidente debe comparecer en el hemiciclo para dar explicaciones ya que se trata de un asunto de «suficiente gravedad».

Podemos niega que se tratase de un asalto violento, como lo definió Sánchez

El suceso llega a empeorar las relaciones, ya de por sí dañadas, entre los socios de Gobierno que no parecen ponerse de acuerdo en la mayoría de los asuntos. La política de inmigración era uno de los puntos que, desde un principio, ambos asumían como incompatible. Cabe recordar que la formación morada está a favor de la regularización masiva mientras que los socialistas rechazan frontalmente esa idea.
Además, la polémica llega mientras el Ejecutivo se encuentra inmerso en otro laberinto: su posición frente a la OTAN. Varios miembros del Gobierno han mostrado en múltiples ocasiones su rechazo a la Alianza Atlántica y a su manera de proceder. La posición contraria de Podemos ha supuesto una serie de problemas a Sánchez que ha tenido que sortear la preocupación de la OTAN ante su unión con la formación liderada por Yolanda Díaz e Ione Belarra.
Así quedó demostrado durante el transcurso de una de las reuniones preparatorias de la cumbre que ahora se celebra en Madrid donde, según pudo saber El Debate de fuentes solventes presentes en esa cita, existían serias dudas sobre la fiabilidad del Gobierno para tratar temas tan importantes y confidenciales como los que se tratarán durante estos días.

La oportunidad de Feijóo

La tensión entre socios es una de las bazas que el Partido Popular está dispuesto a jugar. El presidente de la formación, Alberto Núñez Feijóo, ha presentado varias propuestas en las que ha colocado como receptor, únicamente, al ala socialista del Gobierno. Su intención es que Sánchez suelte la mano de sus socios y se siente en la mesa a negociar con el PP.
Ejemplo de ello fue la elaboración de un pacto de Estado por parte de los populares acerca, precisamente, de la postura de España frente a la OTAN. Lo hizo apenas unos días antes del comienzo de la cumbre y conociendo las diferencias existentes entre Podemos y PSOE en este respecto.
Por el momento, Sánchez ha preferido obviar dichas propuestas y seguir del lado, al menos sobre el papel, de sus socios.
Sin embargo, está lejos de garantizar el acuerdo entre los partidos que forman la coalición que parecen, cada vez, más alejados.
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