Una mujer sostiene a su bebé en brazos
Cómo vivir el Día de la Madre cuando ella ya no está contigo
El Día de la Madre puede ser especialmente doloroso si la tuya ha fallecido. Sin embargo, existen formas de honrar su memoria, acercase a ella y cuidar de ti y de los tuyos en esta fecha tan emotiva
Mientras las redes sociales se llenan de homenajes y las tiendas promueven celebraciones con motivo del Día de la Madre, quienes han perdido a la suya pueden sentirse desbordados emocionalmente. Sin embargo, no es necesario pasar ese trance en soledad, o resignarse ante el dolor: hay estrategias reales y validadas para vivir este día con sencillez, sentido y una emoción que vaya más allá de lo sensible.
Haz memoria con un gesto simbólico
Cada familia suele tener su forma tradicional de celebrar el Día de la Madre: comer juntos, visitar a los abuelos, hacer alguna actividad en familia... Por eso, cuando la madre falta, es importante crear o mantener un ritual familiar similar, que ayude a canalizar la tristeza para convertirla en un nuevo modo de unión.
La organización británica Cruse Bereavement Support sugiere acciones como escribirle una carta, encender una vela junto a su retrato o visitar un lugar que te recuerda a ella. Estos gestos simbólicos mantienen vivo el vínculo emocional y permiten expresar emociones que a veces no encuentran palabras.
Permítete sentir sin juzgarte
La periodista del New York Times Katie Rosman, que perdió a su madre hace más de una década, afirma en un reciente artículo publicado en la revista Glamour: «Con el paso del tiempo, estoy más asentada en la realidad de que convertirme en madre y perder a una madre son sentimientos que están inextricablemente ligados».
Y explica que, en ocasiones, el recuerdo de una madre supone una mezcla de recuerdos, algunos muy felices, otros fruto del agradecimiento, pero también otros mucho menos positivos o fruto de ingratos recuerdos por los errores humanos que tu madre pudo haber cometido cuando vivía.
Porque aceptar que el dolor puede convivir con la gratitud, con el alivio, con la alegría o incluso con la necesidad de perdonar a una madre, es clave para sobrellevar este día.
Dale un nuevo sentido a la fecha
Otras voces proponen, incluso, darle un nuevo sentido a la fecha. Así, otra escritora, Kate Spencer afirma en un artículo publicado en el portal Modern Loss –especializado en temas relativos al duelo y a la pérdida–propone preguntarse: «¿Qué querría mi madre que hiciera en este día?».
Y ahí cada respuesta cambia con cada persona. Quizá puede ser preparar su receta favorita, plantar flores en su honor, ofrecer una misa por su alma, o simplemente descansar y dejarse cuidar por la familia. Lo importante, afirma, es que se elija lo que se elija, te haga sentir bien... como tu propia madre te habría hecho sentir.
Busca apoyo... o desconecta del todo
Hablar con alguien que entienda tu dolor puede marcar la diferencia. La psicoterapeuta y experta en trauma por duelo Meghan Riordan Jarvis destaca la importancia de reconocer y validar las emociones complejas asociadas con este día, junto a alguien que te escuche y no te haga sentir juzgado. Ya sea un amigo, un familiar, un terapeuta o un grupo de apoyo ante el duelo, compartir tu experiencia puede aliviar la carga emocional.
Y si las redes sociales o los mensajes publicitarios te resultan abrumadores, está bien tomar distancia y desconectar en estos días. La plataforma Real Simple recomienda, incluso, darse permiso para cancelar planes, pasar un rato a solas para «recordar, llorar o perdonar a mamá», y desconectarse temporalmente de las redes sociales. Porque cuidarte es también una forma de honrar a tu madre.
Un nuevo vínculo con ella
Aunque las personas que fallecen permanezcan en nuestro recuerdo, no sólo viven en él. La esperanza en la vida eterna implica también que aquellos a quienes queremos nos aguardan al otro lado, con una forma de existencia diferente, pero no menos real.
Por eso, rezar por su alma, incluso rezarle a ella para contarle cómo te sientes o cómo van las cosas en tu vida y por qué necesitas que interceda por ti o por los tuyos ante Dios, ir al cementerio a depositar unas flores y a dedicarle una oración, u ofrecer por ella una misa pueden ser formas no sólo paliativas del dolor, sino también eficaces para crear un nuevo modo de relacionarte con tu madre.
Este Día de la Madre, permítete sentir, recordar, celebrar, rezar, perdonar y cuidar de ti y de los tuyos tal y como habría querido tu madre.