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isla de valdecañas piscina

El descubrimiento de unos informes que catalogan este terreno como protegido supone un antes y un despuésIdealista

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La isla de Valdecañas, el paraíso de Beltrán Gómez-Acebo y Andrea Pascual que corre serio peligro

La urbanización de lujo de Isla de Valdecañas se encuentra a 166 kilómetros de Madrid

La isla de Valdecañas se tambalea. La Marbella de Extremadura, cuyo mayor impulsor fue el empresario José María Egea, podría estar a punto de desaparecer por motivos burocráticas. La razón no sería otro que el descubrimiento de unos informes que catalogan este terreno como protegido y que ponen sus construcciones contra las cuerdas.

Todo esto se ha desencadenado por las constantes quejas de las asociaciones ecologistas de la zona y tras una decisión tomada por el Tribunal Constitucional, conocida recientemente, que haría referencia a que se trata de una urbanización ilegal. Dicha situación ha afectado a Beltrán Gómez-Acebo y a su mujer, Andrea Pascual, quienes encontraron en este enclave un lugar perfecto para desconectar. El matrimonio no llegó a imaginar que este remanso de paz podría correr tan serio peligro, pero ¿cómo se originó este problema que está dando tanto de qué hablar? A continuación, damos respuesta a esta pregunta y a otros interrogantes.

Beltrán Gómez Acebo y Andrea Pascual, en una imagen de archivo

Beltrán Gómez Acebo y Andrea Pascual, en una imagen de archivoGTRES

Tal y como hemos explicado anteriormente, lo que comenzó siendo un gran proyecto urbanístico que atrajo a numerosos empresarios e inversores, está a un paso de ser demolido. En el caso de que esto se produzca, los selectos compradores, el promotor y el constructor verán cómo se destruyen las grandes cantidades de dinero gastadas en este lugar, una cifra que ascienden a 140 millones de euros aproximadamente. No obstante, esta no sería la única cantidad que se entra a valorar dentro de este desaguisado. Solo en indemnizaciones, los poseedores podrían reclamar, según Informalia, hasta 111 millones de euros. Además, el coste por derribo alcanzaría los 34 millones.

Los detalles de la isla de Valdecañas

En un terreno suspendido en un embalse, a tan solo 166 kilómetros de Madrid, se levantaron en torno a 180 villas de lujo, un hotel de alto standing con cuatro estrellas, embarcadero, playa artificial, campos de golf y varias instalaciones deportivas. Todo esto se produjo en una primera fase, a la espera de completarse con una segunda que no llegó a término, ya que los pleitos y los problemas judiciales se fueron desencadenando y frenaron la expansión del paradisíaco enclave. El problema principal fue que el suelo estaba protegido, la autoridad competente se percató de lo sucedido y las denuncias comenzaron a gotear de manera constante.

Vista aérea de la isla de Valdecañas

Vista aérea de la isla de Valdecañas

Entre las personalidades que frecuentan esta zona, está el cantante Carlos Baute. Sin embargo, han despertado más curiosidad las escapadas de Beltrán Gómez-Acebo y su pareja, Andrea Pascual, y también ha sonado con fuerza el nombre de José María Aznar Botella, el primer hijo varón del expresidente del Gobierno de España, que fue inquilino, pero nunca tuvo una vivienda en propiedad, tal y como ha trascendido. Siguiendo la misma línea, estos terrenos han servido de escenario para sesiones de fotos, como la de la boda del jugador del Atlético de Madrid, Koke, y su esposa, Beatriz Espejel, que posaron felices en las inmediaciones del lago.

Se conoce que los vecinos están en pie de guerra, pues no quieren perder sus domicilios. Tal es la lucha que enfrentan que, llegados a este punto, no descartan la opción de llevar este asunto al Tribunal de Estrasburgo, encargado de interpretar y garantizar la aplicación de la Convención Europea de los Derechos Humanos y sus protocolos adicionales. En la actualidad, se encuentran en un limbo legal y las noticias no paran de sucederse.

En los últimos días, el Tribunal Constitucional ha rechazado de manera unánime el recurso de amparo presentado por la Junta de Extremadura para mantenerlo tal cual, yendo así en contra de la orden de derribo redactada por el Supremo y con el fin de calmar las aguas. Ahora solo queda esperar a ver cómo se resuelve este malogro inmobiliario que no parece ir por buenos derroteros.

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