De derecha a izquierda: Dr. Asaf Gayer, Oriya Amichay, Dr. Eitan Klein y Amir Ganor
Descubren cuatro espadas romanas arrebatadas por rebeldes judíos en Israel
Los expertos consideran que probablemente «las espadas fueron escondidas por rebeldes del área, después de quitárselas al Ejército romano como botín», un suceso que habría podido ocurrir entorno a los tiempos de la revuelta de Bar Khoba (132-136 d.C.)
En una grieta de una cueva de la reserva natural de Ein Guedi, en el desierto de Judea, han sido descubiertas cuatro espadas de época romana muy bien conservadas, informó este miércoles la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI). Los expertos creen que las armas habrían pertenecido a soldados romanos y tiempo más tarde fueron arrebatadas por rebeldes judíos hace casi dos milenios.
«Encontrar una sola espada es raro, ¿pero cuatro? Es un sueño. Nos frotamos los ojos para creerlo», comentó uno de los investigadores. El alijo de armas, de unos 1.900 años de antigüedad, está «en excelente estado de conservación» y fue descubierto en una grieta de la cueva por investigadores de la AAI.
Se cree que las armas habrían pertenecido a soldados romanos y después fueron arrebatadas por rebeldes judíos hace casi dos milenios
En su momento, probablemente «las espadas fueron escondidas por rebeldes del área, después de quitárselas al Ejército romano como botín», un suceso que habría podido ocurrir entorno a los tiempos de la revuelta de Bar Khoba (132-136 d.C.), cuando los judíos se rebelaron por enésima vez contra el Imperio romano, aunque esto es aún una suposición pendiente de confirmar por los expertos.
Según la AAI, las espadas fueron descubiertas «en una grieta casi inaccesible al nivel superior de la cueva», y «se encontraron tres de ellas con la hoja de hierro dentro de sus vainas de madera». «En la grieta también se encontraron tiras de cuero y metal pertenecientes a las armas», y entre ellas hay un arma con mango.
Expertos trabajando en el yacimiento
Las hojas metálicas de tres de las espadas tienen una longitud de entre 60 y 65 centímetros, y por su dimensión han sido identificadas como las espadas propias que tenían los militares romanos. Mientras que la cuarta, identificada como una espada de pomo anular, tenía una hoja de unos 45 centímetros de longitud. Tras su hallazgo, «las espadas fueron retiradas cuidadosamente de la roca y trasladadas a los laboratorios climatizados de la AAI para su preservación y conservación».
El botín de los rebeldes
El examen inicial del conjunto del alijo confirmó que se trataba de «espadas estándar empleadas por los soldados romanos establecidos en Judea en la época romana», detallaron los expertos. Por otro lado, el hecho de que estuvieran escondidas en el interior de una grieta en una cueva «da a entender que las armas fueron tomadas como botín de los soldados romanos o del campo de batalla, y los rebeldes de Judea las escondieron deliberadamente para reutilizarlas», explica Eitan Klein, uno de los directores del Proyecto de Estudio del Desierto de Judea.
Retirada de las espadas de la cueva
Ahora, según remarca Klein, «el objetivo es intentar descubrir quién era el propietario de las espadas, dónde, cuándo y quién las fabricó», por lo que queda pendiente determinar con detalle cuál fue «el evento histórico que llevó al almacenamiento de estas armas».
El clima seco del Desierto de Judea, situado entre el territorio palestino ocupado de Cisjordania e Israel, «permiten la preservación de artefactos que no sobreviven» en otras partes de la región, y es «una cápsula del tiempo única», destaca Eli Eskosido, director general de la AAI.
Tras el descubrimiento de las espadas, la AAI emprendió una excavación arqueológica en la cueva, dirigida por Eitan Klein, Oriya Amichay, Hagay Hamer y Amir Ganor. La cueva se excavó en su totalidad y se descubrieron artefactos que datan del Calcolítico (hace unos 6.000 años) y del periodo romano (hace unos 2.000 años). A la entrada de la cueva se halló una moneda de bronce de la época de la revuelta de Bar-Kokhba, que posiblemente apunta a la época en que la cueva sirvió para ocultar a los judíos.