Cabrillo a su llegada a Santa Barbara. Cuarto de los murales del juzgado de Santa Barbara, California
El español que tomó posesión de California para España, un territorio con nombre de novela de caballerías
A pesar de las lagunas en su biografía, hay una certeza: fue el primer europeo en alcanzar la costa oeste de los actuales Estados Unidos. Su expedición marcó el cierre de la gran era inicial de los descubrimientos
En el verano de 1542, en plena expansión oceánica del Imperio español, el marino y explorador Juan Rodríguez Cabrillo zarpó al mando de tres naves desde el puerto de Navidad, en la costa occidental del Virreinato de Nueva España. El 27 de junio comenzaba una expedición que, con el tiempo, adquiriría enorme relevancia, con el objetivo de reconocer las costas septentrionales del Pacífico e incorporar nuevos territorios a la Corona.
El viaje, ordenado por el virrey Antonio de Mendoza, respondía a los intereses estratégicos de la Corona, orientados a reconocer territorios aún no descritos por europeos, buscar riquezas y encontrar una posible ruta hacia Asia. En ese contexto, la proclamación de soberanía no era solo un gesto ceremonial, sino un acto que consolidaba la presencia española en aquellas tierras ignotas.
Tras meses de navegación, Cabrillo alcanzó el 28 de septiembre un «puerto muy bueno y cerrado», identificado hoy como la bahía de San Diego, a la que bautizó con el nombre de San Miguel. Allí se produjo el desembarco y la subsiguiente toma de posesión del territorio en nombre de la Corona española, conforme a una práctica común de la época basada en la afirmación de soberanía mediante rituales jurídicos y religiosos.
La historiografía estadounidense ha destacado este episodio como el primer desembarco europeo documentado en la costa oeste de los actuales Estados Unidos, otorgándole una dimensión fundacional dentro de su propio relato histórico.
La vida de Juan Rodríguez Cabrillo
La figura de Juan Rodríguez Cabrillo permanece envuelta en ciertos debates historiográficos, especialmente en lo relativo a su lugar de nacimiento. Tradicionalmente considerado portugués, investigaciones recientes lo sitúan prácticamente con total certeza en Palma del Río (Córdoba), lo que explica que en ocasiones aparezca citado como Juan de Palma.
Juan Rodríguez Cabrillo
Nacido hacia 1497, Cabrillo participó en algunos de los procesos más relevantes de la expansión española en América. Sirvió junto a Hernán Cortés en la conquista de México y, más tarde, intervino en campañas en Centroamérica.
Con el tiempo, se estableció en Guatemala, donde desarrolló principalmente actividades comerciales. Sin embargo, su trayectoria dio un giro definitivo cuando, tras la muerte de Pedro de Alvarado, asumió el liderazgo de la expedición hacia el norte del Pacífico.
Durante el viaje iniciado en el verano de 1542, Cabrillo exploró extensamente la costa californiana, identificando islas, bahías y accidentes geográficos hasta entonces desconocidos para los europeos. El contacto con los pueblos indígenas, como los kumeyaay, marcó uno de los primeros encuentros entre Europa y las culturas originarias de esa región.
Sin embargo, el explorador no vería el final de su empresa; gravemente herido —probablemente tras una caída—, moriría el 3 de enero de 1543 en la isla de San Miguel.
El origen del nombre «California»
El nombre del territorio cuya posesión inauguró Cabrillo tiene un origen más cercano a la literatura que a la geografía. «California» procede de una isla ficticia descrita en la novela de caballerías titulada Las sergas de Esplandián, publicada en 1510 por Garci Rodríguez de Montalvo.
En dicha obra —de gran popularidad entre los exploradores españoles— se relata la existencia de una isla paradisíaca, gobernada por la reina Calafia y habitada por amazonas guerreras. En un primer momento se pensó que la península de Baja California era también una isla, circunstancia que reforzó la asociación literaria. Con el paso del tiempo, el nombre se aplicó a un conjunto más amplio de territorios conocidos como «las Californias», que incluían tanto la península como las tierras situadas al norte.
El sello conmemora el 450 aniversario de la llegada de Cabrillo a lo que hoy es California en 1542
Así, un término nacido de la ficción caballeresca acabó designando uno de los espacios geográficos más influyentes del mundo moderno, en una curiosa fusión de mitología y realidad.
Memoria y relato histórico
En la actualidad, la figura de Cabrillo ocupa un lugar destacado en la memoria histórica de Estados Unidos. El Cabrillo National Monument, situado en Point Loma (San Diego), conmemora su desembarco de 1542 como el primer contacto europeo con la costa occidental del país.
Además, cada año se celebra el llamado Cabrillo Festival, con recreaciones históricas del desembarco, actividades culturales y la participación de diferentes tradiciones, incluidas las comunidades indígenas, portuguesas y mexicanas.
Sin embargo, esta presencia institucionalizada de Cabrillo en el espacio público estadounidense contrasta de forma llamativa con el debate que se vive en España en torno a las hazañas de sus propios exploradores.
Mientras en Estados Unidos se erigen monumentos nacionales y se organizan celebraciones que integran el acontecimiento en una narrativa histórica compartida, en España las figuras de la expansión ultramarina son con frecuencia objeto de un sistemático cuestionamiento que tiende a diluir su legado, cuando no sometidas a una censura apenas disimulada.