04 de julio de 2022

Caroline Crouch, la víctima, y su marido, Babis Anagnostopoulos, el asesino

Caroline Crouch, la víctima, y su marido, Babis Anagnostopoulos, el asesinoInstagram

Historia de un crimen

Su marido la estranguló frente al bebé: el trágico asesinato de Caroline Crouch

Además, el acusado será juzgado por matar a un animal, primera vez en la historia legal de Grecia

Caroline Crouch vivía el sueño mediterráneo de la clase media británica; un bonito hogar a las afueras de Atenas, casada con un piloto de avión griego, madre de una niña de once meses. Con veinte años recién cumplidos, no esperaba protagonizar un sórdido uxoricidio. Pero cuando Caroline apareció muerta la madrugada del 11 de mayo de 2021, todas las pruebas apuntaban al marido.
Charalambos «Babis» Anagnostopoulos tenía 32 años cuando contrajo matrimonio con la joven Caroline, de entonces 19. La primavera pasada, cuando su mujer amaneció sin vida sobre la cama que compartían, presentó una coartada complicada: según el griego, tres ladrones irrumpieron en la casa, lo ataron y amordazaron, y robaron 10.000 libras en efectivo.
A continuación, estrangularon a Caroline delante de su hija Lydia, de menos de un año de edad.
Unos días más tarde, sin embargo, las autoridades encontraron pruebas que desmentían la excusa de Babis: el sistema de rastreo de su teléfono móvil demostró que, lejos de yacer atado e inmóvil, el piloto estuvo moviéndose por la casa en el momento del asesinato de Caroline.
Babis Anagnostopoulos lleva desde entonces en custodia policial. Su juicio, donde intentará alegar que el asesinato fue accidental y no premeditado, empezó este abril.

¿Maltrato o adulterio?

¿Cómo se defiende el asesino que estranguló a su propia mujer, 13 años más joven, delante de su hija neonata? La respuesta de Anagnostopoulos es simple: la acusa a ella de violencia y actos peligrosos.
Según el homicida confeso, Caroline Crouch «maltrataba» a la pequeña Lydia. La noche del delito, alega el griego a través de su abogado, la joven «se volvió más y más abusiva. Empujó la cuna», lo que alertó a Babis, que pensó «Lydia está en peligro».
Sin embargo, el pasado junio, un mes después del asesinato, Babis admitió que mató a Caroline por que amenazó con marcharse. Versiones contradictorias.
Cuando la psicóloga de la víctima, Eleni Mylonopoulou, subió al estrado para declarar, ofreció un testimonio esclarecedor: Caroline sospechaba que su marido la engañaba.
Tras seis meses de terapia, la joven madre dejó de acudir, «cuando empezó a notar las frecuentes ausencias nocturnas [de Babis]. Se enfadó, y se puso a sospechar, por que su marido siempre llevó una vida íntima muy activa, desde antes de que se casaran», explicó la psicóloga.
También la abogada de Crouch alega que el marido «estaba intentando reavivar una antigua relación». Las sospechas de la víctima, según su Mylonopoulou, «llegaron en un momento crucial».
«Cada día tenía más miedo de Anagnostopoulos. Y en vez de pedirme más sesiones, recibí un mensaje muy frío de parte de ella, donde me dijo que cancelaría el resto de las citas, y se mudaría a un barrio más aislado. Todo esto está vinculado con el comportamiento controlador y manipulador del acusado, y la relación tóxica que creó con una joven 13 años menor», declaró la psicóloga.

Violencia animal

Frente al juzgado, Babis Anagnostopoulos, que ya confesó ser el asesino de su mujer, defenderá su falta de premeditación antes del asesinato. En su lugar, alegará que la mató en un arrebato de furia, provocado temor sobre la seguridad de su hija.
Además, su juicio supondrá un hito en la historia de la justicia griega: por primera vez, un acusado se enfrentará a cargos de violencia contra los animales.
Caroline no fue la única víctima mortal esa fatídica noche de mayo. Durante el mismo «arrebato» que acabó con la vida de su mujer, Anagnostopoulos mató a la mascota de ambos.
Ya solo el asesinato del perro supondrá 10 años o más en prisión.
El piloto admitió haber utilizado una correa para colgar al cachorro Roxy, de siete meses, de la barandilla del balcón. La fiscalía cree que así buscaba dar más credibilidad a la excusa del robo; las autoridades descubrieron el cuerpo del animal, colgando del vacío, antes de encontrar el cadáver de Caroline, junto a una Lydia que lloraba, histérica.
Comentarios
tracking