Milei y Argentina hoy pueden dormir tranquilos gracias a Donald Trump
El respaldo al libertario, los fondos que recibirá y su reunión con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, lleva implícito un mensaje para el electorado y los mercados: todavía lo «bancamos» (apoyamos)
El presidente de Argentina, Javier Milei y el de Estados Unidos, Donald Trump, en una reunión bilateral en la Asamblea General de la ONU
Era la crónica de una ayuda anunciada, pero no por eso menos importante. Javier Milei consiguió el respaldo que necesitaba de Donald Trump y los mercados le aplaudieron con entusiasmo: el fantasma de una suspensión de pagos a los acreedores privados se alejó ayer de Argentina.
El presidente que abraza el judaísmo y no se anima a la conversión religiosa mientras esté en la Casa Rosada, ha recuperado oxígeno para el país y para él mismo. Las turbulencias que todavía amenazan con zarandear la estabilidad del Gobierno se han calmado. Al menos, de momento.
Los bonos argentinos repuntaron, la prima de riesgo se desplomó casi 180 puntos, el Banco Interamericano (BID) deslizó nuevos desembolsos, el Banco Mundial le tendió la mano y Scott Bessent, secretario del Tesoro, confirmó que está «en negociaciones con funcionarios argentinos para concretar una línea swap de 20.000 millones de dólares con el Banco Central (argentino). Estamos trabajando en estrecha coordinación con el Gobierno argentino para prevenir una volatilidad excesiva», puntualizó.
Con este respaldo contundente al libertario que atraviesa momentos difíciles y el «colchón» económico, la guadaña de las elecciones de medio mandato del 26 de octubre, donde se renuevan parcialmente las cámaras, quizás podría no decapitar el poder de Milei como anunciaban, hasta hace 48 horas, los sondeos.
El escaparate o la imagen del sucesor de Alberto Fernández en la Casa Rosada, junto a los hombres más poderosos del mundo y su reunión por la tarde con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, («Tuvimos una reunión excelente», celebró ella) lleva implícito un mensaje para el electorado y los mercados: todavía lo «bancamos» (apoyamos).
Aun así, no le resultará fácil a Milei recuperar la confianza de sus votantes. El presidente al que hace apenas una semana no pocos inversores locales daban por amortizado (hasta se hablaba de una sucesión anticipada de su vicepresidenta, Victoria Villarroel) ha decepcionado a los que creyeron sin fisuras que la motosierra que empuñaba iba a acabar de cuajo con «la casta» y la corrupción.
La decepción y el desconsuelo tienen mala solución y Argentina y el peronismo no tienen piedad cuando huelen la derrota. Pero el perfume de la de Milei y de su hermana Karina, aunque demasiado intenso, podría diluirse en este mes que queda hasta que se abran las urnas. En política cualquier escenario es posible, incluida –aunque poco probable– una remontada de La Libertad Avanza.
Javier Milei es muy buen amigo y ganador. Tiene mi respaldo completo total para la reelección como presidentePresidente de Estados Unidos
Donald Trump fue muy generoso con su apoyo al presidente de Argentina. Quizás es consciente de que quedan pocas semanas para las legislativas y porque no quiere imaginar una alternativa que pudiera devolver la Casa Rosada al peronismo. Eso explica un entusiasmo poco común: «Javier Milei -destacó- es muy buen amigo y ganador. Tiene mi respaldo completo y total para la reelección como presidente»
El argentino, aliviado por sus palabras y los fondos que va a recibir, le devolvió el gesto durante su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas. Allí, con menos público que el año pasado, lo único que le faltó decir fue una verdad aplastante, gracias a «Super Trump» anoche pudo dormir tranquilo.